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1 Corintios 15:58:

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

 

L

a palabra vano utilizada en este versículo deriva de la palabra griega kenos, que según el Léxico de Bullinger significa vacío refiriéndose al contenido de cualquier cosa. Similarmente el diccionario Vox dice de kenos que es vacío, privado de, vano, sin fundamento, llanura vacía de árboles, naves sin dotación suficiente de ahí que es ineficaz, inútil.

 

El sitio Diccionarios.com dice que este vocablo “vano” significa: Que está vacío de contenido… Que es inútil o incapaz de producir provecho… Que carece de fundamento o justificación… También dice que un vano es una abertura en un muro pared u otra construcción destinada a una ventana o una puerta… También es inútilmente… irreal, ilusorio, inexistente, hueco, vacío, estéril, en balde, infructuosamente

El primer uso de la palabra kenos en el Nuevo Testamento se encuentra en Marcos capítulo doce.

Marcos 12:1-3:

1 Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas: Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. 2 Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña. 3 Mas ellos, tomándole, le golpearon, y le enviaron con las manos vacías [kenos].

Éste siervo fue a buscar del fruto de la viña y los labradores lo golpearon y le enviaron con las manos vacías, kenos sin nada.

Colosenses 2:8:

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas [kenos] sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

Aquí Pablo amonesta al hijo de Dios a que sea precavido, a que no se deje engañar por medio de huecas sutilezas. La palabra sutilezas viene del griego apatë que significa engaño, mentira, delirio.

2 Corintios 6:1:

Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano [kenos] la gracia de Dios.

La gracia de Dios por sí misma no es estéril o inútil. La exhortación aquí a los corintios es que ellos no la reciban en balde; es decir que una vez recibida no se apropien de los beneficios de ser hijos de Dios. Eso sería recibirla en vano.

Filipenses 2:16:

asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano [kenos], ni en vano [kenos] he trabajado.

En 1 Corintios 15:58 vimos que el trabajo en el señor no es en vano; por lo tanto no sería en vano lo que Pablo hizo por ellos (haber corrido, haber trabajado, haber padecido persecución, flagelación, prisión, naufragio, peligros… etc.) sino que ellos lo harían kenos para sí, vacío de contenido y por consiguiente de resultado para ellos. Ellos harían que el esfuerzo hecho por Pablo en su favor fuera vacío de resultado en ellos. No sería vano ó inútil o estéril para Pablo por que la Palabra de Dios en 1 Corintios 15:58 promete que no es en vano.

1 Tesalonicenses 2:1 y 2:

1 Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana [kenos]; 2 pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.

La visita de Pablo, Silvano y Timoteo a los tesalonicenses no resultó vana, en contraste fue provechosa por que a pesar de las oposiciones, ellos pudieron anunciarles el evangelio y los tesalonicenses lo recibieron y actuaron sobre la información recibida.

1 Tesalonicenses 2:12-14:

12 y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria. 13 Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. 14 Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos,

1 Tesalonicenses 3:5:

Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano [kenos].

El trabajo en si no era en vano; el resultado  en todo caso podría haber llegado a serlo si el tentador los hubiese tentado y hubiese tenido éxito. Es decir que hubiese resultado vano en ellos; pero gracias a Dios esto no fue así con los tesalonicenses. Nótese la manera en que los tesalonicenses habían recibido la Palabra de Dios que les había enseñado el apóstol Pablo.

1 Tesalonicenses 3:6 y 7:

6 Pero cuando Timoteo volvió de vosotros a nosotros, y nos dio buenas noticias de vuestra fe y amor, y que siempre nos recordáis con cariño, deseando vernos, como también nosotros a vosotros, 7 por ello, hermanos, en medio de toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados de vosotros por medio de vuestra fe.

Evidentemente no cabe duda alguna que el trabajo de Pablo, Silvano y Timoteo no había resultado en vano en los tesalonicenses.

1 Corintios 15:58:

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra [ergon] del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo [kopos] en el Señor no es en vano [kenos].

La palabra “creciendo” es la palabra griega perisseuo y el mismo diccionario Vox la traduce desbordar (las alas de un ejército), sobrar, sobreabundar, repartir abundantemente o con exceso; etc. ¡Qué imagen nos da este versículo acerca de la exortación de Dios a Su gente!… Pablo dice firmes y constantes abundando, en exceso, desbordando en la obra del Señor siempre por que el esfuerzo dedicado al trabajo de Dios no es en vano.

La palabra obra es la traducción de la palabra ergon que según el Léxico de Bullinger quiere decir trabajo, un hecho, el resultado u objeto del empleo, trabajo como un acto singular, entonces es aquello que se hace o se logra a través de la labor, es la cosa hecha. Como por ejemplo un pintor que presenta su obra. El trabajó pintando lienzo con los elementos de su arte u oficio y cuando la terminó se dice que terminó su obra. Esa es la cosa hecha por el pintor. Hay gran coincidencia en la definición de ésta palabra entre Bullinger y Moulton que resumidamente dice de ergon que es cualquier cosa hecha o por hacerse, un hecho trabajo o acción, tarea, cargo, un trabajo, producto de una acción o proceso…

Mateo 23:1-5:

1 Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2 En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. 3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras [ergon], porque dicen, y no hacen. 4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5 Antes, hacen todas sus obras [ergon] para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;

Romanos 11:6:

Y si por gracia, ya no es por obras [ergon]; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras [ergon], ya no es gracia; de otra manera la obra [ergon] ya no es obra [ergon].

El contexto de este registro de Escritura es la salvación, es decir el nuevo nacimiento el cual ocurre por gracia de Dios en beneficio de la persona no por que el individuo haya hecho algún trabajo para merecerlo. Gracia es favor inmerecido. Entonces dice que si es por obras no es por gracia y si es por gracia no es por obras. O lo uno o lo otro. La salvación es por gracia.

Tito 3:4 y 5:

4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 nos salvó, no por obras [ergon] de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.

Efesios 2:8-10:

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras [ergon], para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras [ergon], las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

La buenas obras no son las que la persona tiene que hacer para renacer del espíritu de Dios. Según este registro de Escritura las buenas obras ergon fueron preparadas de antemano por Dios para que una vez renacidos los hijos de Dios anduviesen en ellas. Nacer de nuevo es por gracia no por trabajo alguno que uno pueda hacer. Uno renace primero y luego ejecuta las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Tito 2:13 y 14:

13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras [ergon].

Esta palabra griega ergon es utilizada del señor Jesucristo en el capítulo 24 de Lucas donde la Palabra de Dios relata cuando dos discípulos de Jesucristo se encuentran con él en el camino a Emaús.

Lucas 24:19:

19 Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra [ergon] y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo.

Estos dos afortunadísimos discípulos pensaban que el señor Jesucristo era varón profeta, poderoso en obra [ergon] y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo.

2 Corintios 10:11:

Esto tenga en cuenta tal persona, que así como somos en la palabra por cartas, estando ausentes, lo seremos también en hechos [ergon], estando presentes.

Una palabra de la familia de ergon es ergates que entre otros registros de Escritura es utilizado en estos tres ejemplos.

Mateo 10:5-10:

5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. 9 No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; 10 ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero [ergates] es digno de su alimento.

Estos doce fueron enviados para hacer el trabajo de Dios a favor de las personas que básicamente era predicar diciendo a las personas que el reino de los cielos se había acercado, que sanaran enfermos, limpiaran leprosos resucitaran muertos, echaran fuera demonios y como habían recibido de gracia de parte de Dios que dieran del mismo modo. Lo recibieron inmerecidamente gratuitamente; así que la exhortación fue que lo dieran del mismo modo.

Lucas 10:1-7:

1 Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 2 Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros [ergates] pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros [ergates] a su mies. 3 Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. 4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. 5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero [ergates] es digno de su salario.

Seguramente el trabajo de un cordero en medio de lobos es un trabajo esforzado que produce cansancio y fatiga, pero como el trabajo de estos setenta era un trabajo en el Señor no era en vano.

1 Timoteo 5:18:

Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero [ergates] de su salario.

De regreso a 1 Corintios…

1 Corintios 15:58:

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

La palabra trabajo en 1 Corintios 15:58 es del griego kopos que según Vox quiere decir golpe, golpe de pecho; pena, fatiga, queja, sufrimiento, trabajo, desgracia. Según el Léxico de Bullinger también quiere decir cansancio, esfuerzo agotador, etc. Tener el privilegio de formar parte activa en servir la Palabra de Dios a las personas no es un empleo de Lunes a Viernes y de 9 a 18, es un esfuerzo, es un trabajo que como un trabajo bien hecho puede resultar en cansancio.

Según Moulton la palabra kopos puede ser traducida como problema, intranquilidad, preocupación, inquietud, labor, trabajo, trabajo agotador, como metonimia; el fruto o consecuencia del trabajo, cansarse, estar exhausto, abatido, trabajar duro, etc.

Juan 4:38:

Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores [kopos].

1 Corintios 3:6-8:

6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor [kopos].

Aquí el contexto de 1 Corintios 3 refiere a la contienda que había entre los corintios por que unos decían que eran de Apolos y otros decían que eran de Pablo. Entonces el apóstol los amonesta diciéndoles que no importaba quien les había presentado la Palabra de Dios por primera vez (quien había plantado) y quien fuera que había continuado la labor (quien regara). La analogía nos conduce a considerar que ya sea que una persona presente la Palabra a alguien por primera vez o que enseñe la Palabra de Dios a gente ya instruida va a recibir recompensa conforme a su trabajo kopos. De todos modos cualquiera puede plantar y otro cualquiera o el mismo puede regar pero para todas las personas hay uno solo que da el crecimiento: Dios. Nuevamente ya sea que una persona plante o que una persona riegue siendo que ambas cosas son un kopos recibirá recompensa.

 2 Corintios 10:14  y 15:

14 Porque no nos hemos extralimitado, como si no llegásemos hasta vosotros, pues fuimos los primeros en llegar hasta vosotros con el evangelio de Cristo. 15 No nos gloriamos desmedidamente en trabajos [kopos] ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla

 Ellos fueron los primeros. Ellos plantaron.

 Corintios 11:23:

¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos [kopos] más abundante [perisseuo]; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.

2 Corintios 6:5:

en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos [kopos], en desvelos, en ayunos.

1 Tesalonicenses 2:9:

Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo [kopos] y fatiga; cómo trabajando [ergazomai de la familia de ergon] de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.

 1 Tesalonicenses 3:5:

Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo [kopos] resultase en vano.

 2 Tesalonicenses 3:8:

ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos  [kopos] con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros.

 En 1 Corintios 15:58 se da este uso singular de las dos palabras griegas que tenemos bajo estudio asociadas: ergon y kopos que hemos venido estudiando hasta ahora. También se dan juntas en Hebreos, en Tesalonicenses y en Apocalipsis.

 Hebreos 6:10:

Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra [ergon] y el trabajo [kopos] de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

 El servicio a los santos es un esfuerzo dirigido hacia el nombre de Dios y El no es injusto para olvidarlo.

 1 Tesalonicenses 1:3:

acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra [ergon] de vuestra fe, del trabajo [kopos] de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

 Ergon es obra terminada. Aquí dice el ergon de vuestra fe. Eso hace la fe, produce trabajo terminado.

 Apocalipsis 2:2:

Yo conozco tus obras [ergon], y tu arduo trabajo [kopos] y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos

 Apocalipsis 14:13:

Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos [kopos], porque sus obras [ergon] con ellos siguen.

 Lo que ellos lograron hacer, sus ergon debido a su trabajo kopos esforzado con ellos siguen.

 1 Corintios 15:10:

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano [kenos] para conmigo, antes he trabajado [kopos] más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

 El apóstol Pablo reconoció que el era quien el era por la gracia de Dios y que esa gracia de Dios no había sido en vano en el pues el la había aprovechado, había usufructuado legítimamente lo que recibió para crecer en la gracia. El había trabajado en virtud o a cuenta de esa gracia recibida

 Mateo 10:8:

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

 Esto mismo hizo Pablo tiempo después que esta instrucción fuera dada por el mismo señor Jesucristo a sus discípulos.

 Veamos mas de lo que el apóstol reconocía como proveniente de Dios.

 1 Timoteo 1:12-14:

12 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. 14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.

 En 1 Corintios 15:10 el apóstol  reconoce que él es quien es debido al favor inmerecido de parte de Dios. Pero también dice que en él la gracia que recibió no fue en vano pues trabajó en virtud o a cuenta de la gracia que había recibido. En otras palabras; el apóstol Pablo sin duda alguna se había esforzado en la gracia de Dios que había recibido. Había hecho algo con eso.

 La gracia de Dios no es vacía de contenido o sin provecho. Si el individuo no aprovecha lo que recibe de Dios por gracia la hace vacía en el. Pero si en contraste se esfuerza en la gracia; entonces lo que ha recibido por gracia, le será irrefrenablemente de provecho.

 Las siete epístolas a la iglesia y las otras escritas por Pablo son una prueba clara e irrefutable del aprovechamiento que había tenido Pablo de lo que había recibido de Dios por gracia en Cristo Jesús. El apóstol Pablo apreciaba lo que Dios le había otorgado, lo reconocía abiertamente; por eso dice que la gracia de Dios no había sido en vano (vacío de contenido o sin provecho) para con el pues el se había esforzado en la gracia.

 1 Corintios 15:14:

Y si Cristo no resucitó, vana [kenos] es entonces nuestra predicación, vana [kenos] es también vuestra fe.

 El contexto es la resurrección del señor Jesucristo y la confrontación que Pablo les hace a los corintios que no creían en ello. Aquí el apóstol plantea un supuesto yendo por el camino de lo absurdo para que ellos pudieran ver su error y les dice que si las cosas eran como algunos la planteaban; es decir que Jesucristo no había resucitado entonces –en tal caso – lo que ellos predicaban era estéril, infructuoso, inútil, vano como también lo sería su fe si aquel absurdo fuera verdad.

 1 Corintios 15:58:

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

 Si los corintios obedecían la exhortación de estar firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor, iban a recibir el beneficio de apreciar lo que Dios les había otorgado en Cristo Jesús por gracia. Eso significaba entre otras cosas la certeza de saber que su trabajo en el señor no era en vano. El trabajo en el Señor entre otras cosas es hacer lo que vimos que hicieron los doce apóstoles en Mateo 10 y los setenta en Lucas 10. Aquí en 1 Corintios quince el capítulo comienza diciendo Pablo por revelación de Dios que el declaraba, predicaba la Palabra de Dios y luego el contexto entra directamente en el tema de esta singular declaración en lo referido al retorno del señor Jesucristo. Parte del trabajo para el Señor es declarar Su Palabra a las personas. En eso tenían que estar firmes.

 Otra versión de la Biblia traduce a 1 Corintios 15:58 del siguiente modo:

 Por consiguiente, amados hermanos míos, háganse constantes, inmovibles, siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor, sabiendo que su labor no es en vano en lo relacionado con [el] Señor.

 La exhortación que el apóstol Pablo hace por revelación a los Corintios según el registro de 1 Corintios 15:58 está dirigida a ellos, a los corintios; pero si el trabajo arduo, laborioso, al punto de fatigarse en lo que concierne a la tarea de ministrar la Palabra de Dios y vivirla no era en vano para ellos tampoco lo es para cualquier otro hijo de Dios hoy día.

 Habíamos mencionado anteriormente que todo trabajo bien llevado a cabo producía fatiga y el trabajo para Dios no es una excepción. No obstante es importantísimo poder apreciar directamente de las Escrituras cual era la perspectiva del señor Jesucristo en cuanto a ello.

 Mateo 11:28-30:

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados [kopiaô misma raíz que kopos] y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

 Esta es la perspectiva de quien llevó a cabo el trabajo del Señor de la manera mas completa y perfecta. El redentor y salvador de la humanidad pensaba que su yugo era fácil. El yugo era un tronco que se colocaba sobre las nucas de los bueyes para tirar de una carreta o para el arado. Este dispositivo permite repartir la carga entre dos. Cuando uno es manso y humilde descansa en Dios y comparte la carga entonces lo que sea que tenga que hacer se aligera, su tarea se facilita. Éste es el señor Jesucristo hablando quien dijo que Dios y el eran uno en propósito. Por eso consideraba a su trabajo esforzado como fácil y ligero. Igual podría ser con nosotros.

 

La mayoría de las personas lo ve a Dios como El es en realidad y en el mejor de los casos como solamente eso: como Dios y desde ya; El es Dios. Pero también es el Padre celestial y pocos atienden justamente a ese singular atributo del Creador de los cielos y de la tierra.

Efesios 1:1-7:
1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: 2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

1 Juan 3:1 y 2:
1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.

Ahora somos hijos de Dios. AHORA. Muy pocas personas hoy día se atreven a declarar lo que la Palabra de Dios declara por miedo a la crítica, al qué dirán o por las razones que sea que lo hacen. No obstante somos lo que sea que la Palabra de Dios diga que somos y aquí dice que somos hijos de Dios ahora… Entonces, somos hijos.

¿Cuánto tiene que esforzarse un hombre para ser hombre? ¿Cuánto tiene que esforzarse una mujer para ser mujer? La respuesta a ambas preguntas es: nada. Ningún hombre tiene que esforzarse para ser hombre por que ya nacieron de esa manera. Uno no tiene que esforzarse por ser hijo de su padre o de su madre. Uno ya nació de esa manera. Lo mismo es con nuestra filiación con Dios. Cuando una persona renace del espíritu de Dios la Palabra de Dios dice que uno es hijo de Dios. Así que si uno es hombre uno actúa como hombre si uno es hijo de Dios uno debiera actuar como un hijo de Dios. No tiene nada que ver con que uno se sienta de esta o aquella manera. Tiene todo que ver con lo que dice la Palabra de Dios y con que uno ponga en línea su pensamiento conforme a esta Palabra. Si mi madre y mi padre terrenal me hicieron suyo…¡¿Cuánto mas mi Padre celestial me pudo haber hecho suyo?!… Somos hijos de Dios ahora y no cuando muramos o si nos portamos bien.

Existe la infundada creencia que Dios es una especie de ogro vengador que está atrás de castigar y probar a las personas. Si uno fuera el adversario, el archi enemigo de Dios, probablemente le haría creer justamente eso a la gente. Les pintaría el mismo cuadro para hacer que la gente lo creyera. Pero la Palabra de Dios muestra algo totalmente diferente a eso. Dios es todo bondad, todo amor, todo bien.

1 Pedro 1:23-25:
23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 24 Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.

La simiente de Dios en Sus hijos es de la misma naturaleza que la Palabra de Dios: incorruptible. Su Palabra vive y permanece para siempre… ¿entonces por cuánto vive la simiente de Dios en nosotros? Para siempre también. Si esa simiente no puede deteriorarse entonces no existe posibilidad de dejar de ser Su hijo. Dios es Padre de nuestra naturaleza espiritual.

Juan 3:1-6:
1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

La expresión “naciere de nuevo” en griego es “nazca de lo alto ”. Cuando habla de nacer de agua se refiere al nacimiento normal, el que tenemos todas las personas para estar vivas.

Aunque una persona no conociera a su padre o a su madre, genéticamente esa persona es hijo o hija de sus progenitores, puede que no afectivamente pero biológicamente el vínculo es indisoluble. Ahora si uno es hijo de Dios, uno tiene un vínculo “genético-espiritual” indisoluble que dura por toda la eternidad. Entonces podemos llamarlo a Dios Padre a causa del nuevo nacimiento. Este nuevo nacimiento no niega ni anula ni disminuye siquiera al primero simplemente le da a la persona mayor margen de maniobra en la vida.

¿Cómo renacer y ser hijo de Dios? ¿Qué curso hay que tomar? Ninguno. Hay que ir a la Palabra de Dios y leerla, conocerla, saberla y aplicarla, y quienes ya la conocen tienen el privilegio de poder compartirla con otros dentro y fuera de la familia de Dios.

En los primeros tiempos después del día de Pentecostés hubo una ocasión en la que Pablo y Silas fueron encarcelados en la ciudad de Filipos. Ellos fueron puestos en el calabozo de mas adentro y se les puso un cepo en los pies. Sobrevino un terremoto y se soltaron todos los presos. El carcelero se quiso suicidar a causa de esto y Pablo y Silas se lo impidieron. Entonces este carcelero fue a ellos y se produjo el siguiente diálogo.

Hechos 16:28-32:
28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.

Romanos 10:9-11:
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

Así es. No hay que hacer ninguna cosa complicada para ser hijo o hija de Dios. El Padre celestial la hizo fácil para la humanidad. No fue fácil para El o para Su unigénito hijo nuestro señor Jesucristo, pero si lo es para nosotros. Si usted cree, usted renace y la Palabra de Dios dice en Romanos que no será avergonzado. En ese nuevo nacimiento no existen las diferencias que hay en el viejo. Entre otras cosas las personas pueden ser altas, bajas, blancas, negras… En el nuevo nacimiento no hay diferencia de altura o de piel o ninguna otra diferencia.

Colosenses 3:9-15:
9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. 12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. 15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

Somos completos a causa del nuevo nacimiento, no a causa del primero. Somos completamente completos en nuestra naturaleza espiritual. Nacemos dentro de la familia de Dios y así como en nuestras familias terrenales hay códigos de conducta también los hay en esta nueva familia: vestirse como escogidos, santos, amados, de entrañable misericordia de paciencia, soportándoos unos a otros, perdonándoos unos a otros… Normas de conducta que son de esta familia.

Romanos 8:15-17:
15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

Adopción en griego es filiación . En cuanto a la palabra Abba es el vocablo arameo para Padre.

Marcos 14:32-36:
32 Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. 33 Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. 34 Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. 35 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. 36 Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.

En un momento de extrema angustia el mismo señor Jesucristo llamó a Dios Abba, Padre. Así lo llama nuestro espíritu a Dios: Abba, Padre. Por que aunque no actuemos como hijos, aunque no nos sintamos como hijos de todos modos ese espíritu de Dios en nosotros clama: ¡Abba Padre! Por que eso es El. Es Dios y Padre nuestro.

Gálatas 4:5-7:
5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! 7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

En el Antiguo Testamento aun grandes hombres que influenciaron la humanidad toda como Jeremías, Isaías, Daniel, Moisés, Josué, Samuel, Abraham… ninguno ellos era hijo. Tenían el espíritu de Dios sobre ellos bajo condición, no en ellos como nosotros tenemos hoy día el privilegio de tener de manera incondicional. Apareció en escena el unigénito de Dios, Jesucristo y mediante su sacrificio voluntario Dios logró para la humanidad que sean hijos suyos a voluntad de uno mismo.

Efesios 1:18-23:
18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Hoy día la persona renacida del espíritu de Dios tiene la simiente de Dios incorruptible en el o en ella y eso lo hace miembro del cuerpo de Cristo el cual es su iglesia.

Efesios 3:1-6:
1 Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4 leyendo lo cual [he aquí la importancia de la lectura de la Palabra de Dios] podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, 5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: 6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.

A partir del día de Pentecostés la gente de Dios forma parte de Su familia. Ellos son hijos para con Dios y son hermanos entre sí.

1 Corintios 10:32:
No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios

Esta es la clasificación de las personas que hace el Padre celestial. La gente pudo haber sido o puede ser judío o gentil pero una vez que renacen del espíritu de Dios son Sus hijos y forman parte de la iglesia de Dios la cual es el cuerpo del señor Jesucristo.

Efesios 4:1-6:
1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

Un cuerpo y Cristo es la cabeza. Un espíritu. Uno solo, no hay uno para los altos y otro para los bajos. Esas son diferencias típicas del viejo nacimiento. En el nuevo no existen diferencias.

Romanos 12:3- 5:
3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

Tanto en el cuerpo físico como en el cuerpo espiritual todas las funciones son importantes. Sólo un miembro es nombrado, la cabeza, el resto de nosotros somos miembros en particular. La preeminencia, el nombrado es Cristo, la cabeza. Similarmente, en el cuerpo humano existe un número grande de miembros que pueden ser reemplazados e inclusive algunos sin los cuales uno puede tener una calidad de vida aceptable. Pero la cabeza es irreemplazable, intransplantable.

La vida en esta Familia es similar a la vida en cualquier otra familia. Puede que cada cual no tenga la misma función pero es la misma sangre o el mismo sentimiento de unidad familiar que fluye por todos los miembros en situaciones normales de salud familiar. Espiritualmente hablando compartimos la misma vida con Cristo por que somos parte los unos de los otros. Hay diferencia de apariencia y de función pero la vida espiritual compartida es la misma. El precio de nuestra filiación ya fue pagado justamente por quien es la cabeza del cuerpo. Ahora tenemos el privilegio de la comunión con Dios.

Nuestro Dios no se sienta en el cielo mirando para abajo como única actividad. El es nuestro Padre y nosotros somos Sus hijos, y los padres son seres que toman muy en serio el cuidado de sus hijos. Son gente que ejerce la paternidad para con sus hijos, los cuidan, los aman, los protegen, los educan, los visten, los alimentan. Dios hace eso y mucho mas y mucho mejor que cualquier padre o madre terrenal, por mas amoroso que éste sea.

Efesios 2:17- 19:
17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios

Extranjero es alguien que no es de la casa, uno que no conoce la casa, sus costumbres, sus ocupantes, uno que no tiene acceso. Tenemos el privilegio de ser hijo o hija de Dios que nos viene en virtud del nuevo nacimiento. Yo pertenezco aquí, conozco las cosas, y los lugares en esta casa. Pertenezco a esta familia. Este es mi ambiente.

¿Cómo puedo estar seguro de mi filiación, de que soy hijo…? Por que hablo en lenguas.

Romanos 8:16:
16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Es el Espíritu Dios quien da testimonio a nuestro espíritu, Cristo en nosotros que soy Su hijo.

Hacer que el cuerpo de Cristo se ponga en movimiento toma una decisión deliberada y un serio compromiso individual de involucrarse en la tarea.

Filipenses 2:1,2:
1 Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, 2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.

Estar juntos como un solo cuerpo es la voluntad del Padre y no ocurrirá a menos que comuniquemos a las personas la Palabra de Dios correctamente dividida. Si es que vamos a estar de acuerdo en esto entonces tendremos que ir a la Palabra de Dios para zanjar nuestras diferencias.

Decidamos mantener dulce nuestra comunión con Dios y la que tenemos los unos con los otros, vivamos en amor, hablemos mucho en lenguas y escudriñemos las Escrituras y compartámoslas con las personas.

2 Corintios 5:18-6:1:
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

2 Corintios 6:1:
1 Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.

Tenemos este privilegio de ser colaboradores por ser Sus hijos. Creer y tener que ver con que Su Palabra llegue a las personas es un tema del que podemos ocuparnos dentro de la familia de Dios, por que es una cuestión del Padre con Sus hijos… es Una cuestión de familia.

El deseo de Dios para la humanidad toda está expresado simplemente en Su Palabra en el siguiente versículo de la Escritura:

1 Timoteo 2:4:
4 el cual [Dios] quiere que todos los hombres sean salvos [sôzô] y vengan al conocimiento de la verdad.

Aquí Pablo -el escritor de la epístola- en la primera parte del versículo, dice por revelación de Dios que el Padre Celestial quiere que todos los hombres sean salvos.

Romanos 10:9 y 10:
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo [sôzô]. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación [sôzô].

El hombre nace solamente con cuerpo y alma. Al momento de la confesión de Romanos 10 recibe la tercera parte: espíritu santo que lo hace completo. En ese momento es completo y no antes por que a partir del mismísimo instante que hace lo que dice Romanos 10:9, agrega espíritu a su ser que tenía solamente cuerpo y alma.

Tan maravilloso como es el nuevo nacimiento, no es todo lo que el Padre Celestial quiere para el bien de las personas. Él quiere algo mas: que vengan al conocimiento exacto de la verdad. La intención de Dios para el mayor beneficio de las personas no termina cuando ellas renacieron de Su espíritu.

Una versión de la Biblia ha traducido a 1 Timoteo 2:4 de la siguiente manera:

…y que cada vez mas perciban y reconozcan y disciernan y sepan precisamente y correctamente la verdad divina.

Y aún otra versión dice:

Cuya voluntad es que hombres de toda clase sean salvos y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.

1 Tesalonicenses 3:1-2:
1 Por lo cual, no pudiendo soportarlo más, acordamos quedarnos solos en Atenas, 2 y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe,

Este grupo de personas ya eran hijos de Dios pero el apóstol no consideró que su tarea ya estaba terminada con respecto a ellos. Ahora había que confirmarlos con respecto a su fe y Pablo –para ello- envió a su mejor hombre. Esto demuestra que desde la perspectiva de Dios ir mas allá de haber renacido del espíritu de Dios es importante.

Colosenses 2: 1-7:
1 Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; 2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, 3 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. 4 Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5 Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

El deseo de Pablo para los hijos de Dios era que sus corazones fueran confortados, que estuvieran unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento con un fin: conocer el misterio de Dios (quien es el Padre) y de Cristo (quien es la cabeza de la Iglesia). Quizás se podría decir que la puerta de entrada a esa larga lista de riquezas y la primera entre ellas es ser hijo de Dios, pero hay mas riquezas disponibles, de otro modo no hubiese sido necesario que el apóstol haya sostenido tan gran lucha (Colosenses 2:1) en un caso y enviado a Timoteo (1 Tesalonicenses 3:2) en el otro caso.

Nuevamente, en el versículo seis dice:

6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él

Cada hijo de Dios recibió al señor Jesucristo confesando y creyendo (Romanos 10:9 y 10). Ésa sería la primera parte del “andar”, pero ¿cómo mas andar?

Versículo 7:
arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

He ahí la respuesta: arraigados, sobreedificados, confirmados y abundando en acciones de gracia.

Arraigados quiere decir con raíces. Esa es la primera cosa en el andar de un hijo de Dios. Raíces. En una parábola de los Evangelios, es el mismo señor Jesucristo quien muestra la importancia de tener raíces.

Mateo 13:20 y 21:
20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

Fue maravilloso para el hombre de este ejemplo que recibió la Palabra de Dios pues dice que la recibió con gozo. Muchos entendemos lo que le pasó al hombre de la parábola. Tremenda cosa haber recibido la Palabra de Dios de esa manera pero… es de corta duración. ¿Cuál fue el beneficio? ¡Caramba que recibir la Palabra de Dios es un gran beneficio! Seguramente que si, pero para este hombre fue de corta duración.

Claro está que recibir la Palabra de Dios al punto de renacer del espíritu santo es el evento singular mas grandioso al que el hombre o la mujer puedan tener acceso, pero para obtener los beneficios de las cosas que Dios tiene preparadas para Sus hijos uno debe estar arraigado. Debe echar raíces .

Gálatas 4: 1 y 2:
1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; 2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

Exactamente. Cuando un niño nace en una familia tiene en parte proporcional al resto de los miembros de la familia todos los beneficios que tiene esa familia para darle, pero no puede hacer uso de ellos por que es niño, aun no sabe siquiera que los tiene. Primero deberá saber que existen y cuales son y luego aprender a hacer uso de ellos uno por uno todos. Si quiere tener el beneficio que trae el uso de esos derechos primero que nada deberá saber que existen, conocerlos y luego deberá arraigarse en ellos para obtener el máximo beneficio posible.

El mundo -a través de las personas- hará su mejor para desafiarnos, para retar nuestro creer en la Palabra de Dios: ¿Si Dios existe porqué tal cosa…? ¿Si decís que sos creyente porqué te pasa tal otra…? Puede que no sepamos la respuesta a sus inquietudes sean o no honestas o maliciosas (y generalmente lo son); pero si estamos arraigados no seremos movidos. Igual que como pasaría con un árbol en una tormenta. Nuestra copa se agitará, perderemos alguna que otra hoja y alguna que otra ramita, pero no vamos a ser movidos si estamos arraigados. Una vez que pasó la tormenta de a poco iremos recuperando las hojas y ramas perdidas por que tenemos raíz.

Colosenses 2: 7:
arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias

Otras Biblias han traducido a este versículo de las siguientes maneras:

Teniendo las raíces de su ser firmemente plantadas en El y continuamente edificándose a ustedes mismos en El, y siempre estando cada vez mas confirmados en la fe.

Hagan que sus raíces se profundicen en El y obtengan nutrientes de El. Vean de continuar creciendo en el Señor, y lleguen a ser fuertes y vigorosos en la verdad.

Una vez colocado el sistema radicular entonces se edifica sobre éste. Con un edificio pasa lo mismo. Primero se colocan los cimientos bien fundados, bien abajo hasta encontrar el suelo firme que soporte la superestructura proyectada. Luego ladrillo a ladrillo hacia arriba sin temor por que la base va a soportar el peso. Igual con un hijo o hija de Dios primero se arraiga y luego se edifica ladrillo a ladrillo. ¿De qué servirían solamente las bases? O ¿Cuánto duraría la pared sin los cimientos? Ambas cosas son importantes: las bases y la edificación.

Hechos 20:32:
Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros [epokodomei] y daros herencia con todos los santificados

1 Corintios 3:6-15:
Yo [Pablo] planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 9 Porque nosotros [Pablo y Apolos] somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica [epokodomei] encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica [epokodomei]. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare [epokodomei] oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó [epokodomei], recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Cada cual debería hacer cuanto pueda para llevar la Palabra de Dios primero a uno mismo y luego a las personas. Siendo que ninguno de nosotros es Dios y por consiguiente no podemos dar el crecimiento entonces uno puede plantar y regar a través de enseñar la Palabra de Dios igual que como nosotros fuimos enseñados.

Al final del versículo diez dice: cada uno mire como sobreedifica. En el mismo ejemplo de ese versículo, Pablo les llevó la Palabra de Dios por primera vez a estas personas (yo como perito arquitecto puse el fundamento… yo planté), ese fue el fundamento. Luego vinieron otras personas (Apolos regó) a continuar el proceso de aprendizaje enseñando mas (… y otro edifica encima;.) pero la responsabilidad sigue siendo individual (pero cada uno mire cómo sobreedifica). Uno es responsable de estudiar la Palabra de Dios y proveer para su propio crecimiento y así también en la medida de sus posibilidades, proveer para el de los demás.

Según lo visto hasta ahora del versículo siete de Colosenses la exhortación es a arraigarse y sobreedificar… pero hay mas. La tercera cosa que estudiaremos de éste versículo es “confirmados en la fe”

Según la Enciclopedia Encarta , confirmar sería (entre otras acepciones): (Del lat. confirmāre). 2. Revalidar lo ya aprobado. 3. Asegurar, dar a alguien o algo mayor firmeza o seguridad…

En Hechos capítulo dieciséis:

Hechos 16:4 y 5:
4 Y al pasar por las ciudades [Pablo y Timoteo], les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. 5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y [según se confirmaban] aumentaban en número cada día.

La palabra griega traducida “confirmadas” del versículo cinco es la palabra stereoô. No es el mismo vocablo también traducido confirmado de Colosenses 2:7, pero ambos tienen definiciones similares. Steroô según Thayer quiere decir: Hacer sólido, hacer firme, fortalecer hacer fuerte y según Strong: solidificar, lo que es confirmar (literal o figurativamente), establecer. Aquí se aprecia claramente que el beneficio directo de la confirmación de las personas de esas iglesias era que el número de esas iglesias aumentaba cada día.

Para dar por concluido el alto que hicimos en el versículo siete, nos vamos a concentrar en uno de los aspectos mas importantes de la vida de un hijo de Dios: el agradecimiento. El versículo en cuestión dice: abundando en acciones de gracia. No solamente acciones de gracia sino abundando en ellas.

2 Corintios 4:15:
Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

2 Corintios 9:11 y 12:
11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. 12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios.

Filipenses 4:6:
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Colosenses 4:2:
Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias.

1 Tesalonicenses 3:9 y 10:
9 Por lo cual, ¿qué acción de gracias podremos dar a Dios por vosotros, por todo el gozo con que nos gozamos a causa de vosotros delante de nuestro Dios, 10 orando de noche y de día con gran insistencia, para que veamos vuestro rostro, y completemos lo que falte a vuestra fe?

1 Timoteo 4:4:
Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias.

El ser agradecido es parte integrante, vinculante, importante e imprescindible del andar de un hijo si va a sobreedificar sobre el fundamento que es Jesucristo y obtener así los beneficios disponibles para el en la Palabra de Dios.

Colosenses 2:8:
Mirad que nadie os engañe [sulagôgeô] por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

Sulagôgeô quiere decir saquear, tomar como botín por pillaje. No deberíamos dejar que el adversario a través de personas mal intencionadas nos lleve como botín de guerra. El que roba no se roba la fruta podrida sino la de buena calidad, la que sirve.

Mateo 15: 1 y 2:
1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: 2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

Los escribas y fariseos que conformaban la jerarquía eclesiástica de aquellos días fueron a confrontar al señor Jesucristo porque sus discípulos no se lavaban las manos al comer. Esa era una tradición de los ancianos.

Versículo3:
Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?

Puede que las tradiciones transgredan los mandamientos de Dios (y a veces lo hacen). Pero ¿Cuál de los dos es mas importante? La respuesta es obvia. La conclusión de Jesucristo en el versículo seis:

Versículo 6 b:
…Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición

Cuando la tradición toma preeminencia sobre la Palabra de Dios, los mandamientos de Dios quedan sin efecto.

Mateo 15: 7 y 8:
7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

Lo mas probable es que dijeran las palabras adecuadas, que hicieran las liturgias adecuadas, las oraciones mas lucidas con las expresiones mas piadosas, sus ropas finas de buena marca y colores elegantes y al tono…pero sus corazones que es “lo de adentro” estaban lejos de Dios. Quizás fueran muy religiosos y sinceros pero sus corazones estaban fuera de línea con Dios y El no mira “lo de afuera” .

Versículo 9:
Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

En vano lo hacían por que no estaban enseñando la Palabra de Dios sino que hacían doctrina de los mandamientos de los hombres. Todo parecía correcto excepto una cosa: sus corazones estaban lejos de Dios. Nuevamente en Colosenses 2:8.

Colosenses 2:8 -13:
Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

Y vosotros estáis completos en él. Si hubiera cosa alguna que nos faltara no estaríamos completos, pero dice que estamos completos. Así es, estamos completos a causa de lo que Dios hizo en Cristo por nosotros. Si Cristo es la cabeza y Cristo está en nosotros entonces el adversario está bajo nuestros pies. Una vez renacidos del espíritu de Dios, pertenecemos a Él, por consiguiente Satanás no tiene derecho alguno sobre nosotros.

Efesios 1:3:
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

A Dios no se le quedó ninguna bendición por dar cuando nos bendijo. Dice toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Nadie podría pedir mas que esto por que es TODA. No hay mas.

Efesios 1:18-23:
18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Recapitulando, en Colosenses dice que fuimos circuncidados, sepultados y resucitados con el señor Jesucristo y en Efesios dice que ascendimos con el y estamos sentados con el. Estamos completamente completos en el. Por lo tanto estamos equipados no a causa de lo que hayamos hecho o de quienes seamos sino a causa de lo que Dios hizo en Cristo cuando lo levantó de los muertos y lo ubicó a su mano derecha. Sobre ese cimiento podemos edificarnos y confirmarnos.

Cuando Jesucristo se levantó nosotros nos levantamos con el, cuando ascendió, ascendimos con el, cuando se sentó a la diestra de Dios nosotros también lo hicimos. Todo eso ya está hecho y Dios lo hizo por nosotros.

Colosenses 2:13:
Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Antes de ser hijos de Dios estábamos muertos en pecados. Una vez renacidos estamos muertos al pecado. Una vez muertos al pecado Dios nos dice que es lo que hizo con los cargos en nuestra contra.

Colosenses 2:14:
anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

Dios tomó lo que había en contra nuestra y lo clavó sobre la cruz. Ya no hay nada en nuestra contra. Jesucristo que no conoció el pecado se hizo pecado por nosotros. El borró completamente todos los cargos en nuestra contra pagando el precio en la cruz

Isaías 53:6:
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Colosenses 2:15-17:
y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, 17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

Dice que nadie os juzgue y ahora va a decir que nadie os prive.

Versículo 18:
Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

En Colosenses 2:2 dice “…consolados sus corazones, unidos en amor,” y aquí dice: “uniéndose”. Unos a otros ministramos la Palabra de Dios y así el Cuerpo de Cristo se nutre y va creciendo.

1 Corintios 12:21:
Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.

Todos somos necesarios en el Cuerpo de Cristo. Cada miembro aportando su granito de arena. Los miembros en el cuerpo actúan en diferentes y variadas capacidades pero cada uno es sólo una parte de ese cuerpo y cada uno debe hacer su trabajo al máximo de su potencial y habilidad de tal manera que el cuerpo pueda funcionar eficientemente. Si alguien no funciona según su llamamiento el Cuerpo como unidad lo siente. Duele.

Colosenses 2:20-23:
Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos 21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques 22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

Colosenses 3:1:
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Si pues habéis resucitado con Cristo… En Colosenses 2: 12 dice: “en el cual fuisteis también resucitados con él…” De tal manera que sí, efectivamente sí hemos resucitado con Cristo así que entonces debido a ello, la exhortación aquí es buscar las cosas de arriba.

Versículos 2 al 4:
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

Estamos muertos para este mundo pero vivos para Dios. Cristo vuestra vida. El es nuestra vida ahora que está sentado a la diestra de Dios y que regresa por nosotros: Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, entonces nosotros también seremos manifestados con él en gloria.

1 Tesalonicenses 4:16 y 17:
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor

CRECIMIENTO

Crecer es una de las cosas mas normales de la vida. Todos los seres vivos tienen la característica común que todos nacen, crecen, algunos se reproducen y todos mueren. En el cuerpo del individuo –en condiciones normales de salud- el crecimiento se da como una parte vital misma del estar vivo. A medida que transcurre el tiempo uno crece físicamente. Con la mente pasa similarmente. Mediante estímulos externos la mente se va “llenando” con la información que el individuo va necesitando a la par que su cuerpo y responsabilidad dentro de la sociedad van creciendo. Los pensamientos de la persona se van acumulando y de esa manera la mente va agrandándose o creciendo. Lo mismo ocurre si esos pensamientos que uno decide poner en su mente son los de Dios registrados en Su Palabra.

Mateo 6:25-30:
25 Por tanto os digo [quien habla aquí es el señor Jesucristo]: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen [auxanô]: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

Crecer entonces es un hecho de la vida, es algo inherente y común a todos los seres vivos. No hay cosa alguna que uno pueda hacer para que los lirios crezcan, simplemente crecen por un mandato divino; por que el Creador ordenó de esa manera las cosas en el mundo. Todo está establecido así por Dios. Este crecimiento es parte de un orden natural y nadie necesita hacer nada para producirlo. Los lirios crecen auxanô como algo normal en la vida de todas las plantas. Dice el registro de Escritura: Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? La amonestación del señor Jesucristo a estas personas reunidas era para que consideraran que si Dios se había ocupado de que los lirios crecieran y no les faltara nada como un mandato universal divino, ¿Cómo no iba a ocuparse de sus necesidades? ¿No es un hijo de Dios mucho mas importante que los lirios?

La palabra auxanô quiere decir aumentar, causar crecimiento, incrementar y se usa de las plantas, de los niños, del crecimiento cristiano y de las multitudes.

Mateo 13:31 y 32:
31 Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; 32 el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido [auxanô], es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

Si alguna vez usted ha visto una semilla de mostaza seguramente se impresionó por lo pequeña que es. En rigor todas las semillas son pequeñas en relación con la planta que terminan siendo. Una cosa muy importante para destacar aquí es que son grandes plantas una vez que han crecido auxanô no antes. Luego otro aspecto importante es que esta semilla devenida en árbol una vez que creció presta un servicio por que dice “… que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas”. Las aves no pueden hacer nidos sobre una semilla.

Marcos 4: 3-8:
3 Oíd: He aquí, el sembrador salió a sembrar; 4 y al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y la comieron. 5 Otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. 6 Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció [auxanô], y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

El crecimiento auxanô sólo se produce en buena tierra. La parábola que el señor Jesucristo les estaba refiriendo, enseñaba que la persona que llevaba la Palabra de Dios a la gente encuentra alguna de estas cuatro reacciones. Sólo un tipo de persona dio fruto y creció y fue aquella que tenía buena tierra. La tierra mala no es apropiada para la siembra. Eso lo sabe cualquier productor agropecuario y cualquier persona que tenga plantas en su casa. Lo mismo es con la Palabra de Dios. Nótese que al final del versículo ocho dice que creció y produjo. Eso hace una persona cuando crece en la Palabra de Dios: produce algunos a treinta otros a sesenta y otros a ciento por uno. La proporción puede variar con la persona pero se produce cuando se crece.

Lucas 1:80:
Y el niño [el niño Juan] crecía [auxanô], y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

En este registro de la Escritura hay dos aspectos importantes acerca de la niñez de Juan. Uno de ellos es común a todos los niños: crecía igual que cualquier otro ser humano. El otro aspecto importante acerca de Juan es que paralelamente a su crecimiento físico el se fortalecía en espíritu por que él había nacido con espíritu desde el vientre de su madre.

Lucas 2:39 y 40:
39 Después de haber cumplido con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. 40 Y el niño [Jesucristo] crecía [auxanô] y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

La parte de crecimiento físico es el mandato divino ineludible para toda la creación pero el llenarse de sabiduría era el aporte personal y voluntario que el mismo niño Jesucristo hacía en su propio beneficio y que tiempo después redundaría en beneficio de toda la humanidad. Al crecer en su conocimiento espiritual se fortalecía en ello. Como el señor Jesucristo era “buena tierra”, entonces la Palabra que el procuró para sí dio fruto. La Palabra de Dios en el niño Jesucristo brotó, creció y luego produjo.

Juan 3:30:
Es necesario que él crezca [auxanô], pero que yo mengüe.

Palabras dichas por el mismo pariente del señor Jesucristo, Juan el Bautista. Dios le había encomendado a el la misión de bautizar con agua para preparar el camino para quien iba a bautizar con un bautismo superior al de el en naturaleza y duración que era el bautismo con espíritu santo que iba a reemplazar justamente el que Juan estaba llevando a cabo. Entonces Juan dice que era necesario que Jesucristo crezca en su ministerio y que el ministerio de el disminuya su influencia.

Hechos 6:7:
Y crecía [auxanô] la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba [plethunô] grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

La Palabra de Dios -como hemos visto anteriormente- necesita del terreno adecuado en la persona para crecer. Dice aquí que esa Palabra crecía y de la mano de ese crecimiento iba el número de discípulos que se multiplicaba grandemente. Una multiplicación es como si fuera una suma apresurada, aquí esta multiplicación encima se producía grandemente. Anteriormente habíamos visto en Marcos cuando la semilla sembrada por el sembrador brotaba y crecía y producía fruto. Eso estaba ocurriendo con la Palabra de Dios en las personas en este momento en el libro de Hechos. La Palabra de Dios crece en la persona y luego en la iglesia y entonces mas personas son añadidas. La palabra multiplicaba proviene de la palabra griega: plethunô y básicamente quiere decir abundar, multiplicar.

Hechos 7:17:
Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció [auxanô] y se multiplicó [plethunô] en Egipto

Nuevamente este uso singular de estas dos palabras crecer y multiplicarse. No habrá multiplicación hasta que haya primero crecimiento.

Éxodo 1:5-12:
5 Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto. 6 Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación. 7 Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra. 8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: 9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. 10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés. 12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.

El pueblo de Israel comenzó su existencia en Egipto siendo solamente unas setenta personas y a partir de ese número creció y se multiplicó y excedió al egipcio no solamente en números sino en poder de Dios manifestado. Ellos se establecieron en el reino como consecuencia de José y su firmeza en creencia a Dios y mas tarde por el liderazgo de creencia de Moisés fueron guiados a la liberación de la esclavitud que finalmente sufrieron. Un faraón que sucedió al anterior y que no conocía a José, ordenó la muerte de los niños al nacer, los sometió con maltrato para que no se sublevaran y algunos de ellos murieran . No obstante el faraón con todo su poder no pudo impedir que crecieran y se multiplicaran e influenciaran la cultura de Egipto. Un pueblo tan poderoso tenía miedo del pueblo de Dios por que crecieron y se multiplicaron.

Hechos 12:24:
Pero la palabra del Señor crecía [auxanô] y se multiplicaba [plethunô].

Es un principio, es imparable. Ambas cosas van de la mano. Una vez que la Palabra de Dios crece en una persona el siguiente paso es que esa Palabra se multiplica por que crece también en otras personas.

Mateo 12:34-37:
34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. 36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

De la abundancia del corazón habla la boca. ¿Quiere saber qué abunda en el corazón de una persona? Preste atención a lo que dice. Cuando uno permite a la Palabra de Dios acceso franco irrestricto en su vida uno crece en esa Palabra y no puede menos que comunicarla en cada ocasión que le sea posible por que uno da lo que uno tiene. Eso ocurría en estos registros de Hechos y eso puede ocurrir en este día en usted primero y en quienes lo rodean después.

Hechos 19:20:
Así crecía [auxanô] y prevalecía poderosamente la palabra del Señor.

He aquí una deseable consecuencia del crecimiento auxanô en los creyentes del primer siglo. A medida que la Palabra de Dios crecía; se multiplicaba luego prevalecía. Esa palabra “prevalecía” proviene del vocablo griego ischus y quiere decir ser fuerte corporalmente, ser robusto, estar sano, tener poder como demostrado a través de hechos extraordinarios, ejercer, blandir poder, tener la fortaleza para superar…Esto ocurre cuando las personas crecen en la Palabra de Dios. Primero individualmente, luego en conjunto como cuerpo de Cristo. Finalmente la Palabra de Dios prevalece ischus. Cuando decimos que prevaleció es que se metió en la cultura del lugar. El área tenía una gran cantidad de hijos de Dios manifestando Su poder que influenciaban a la comunidad de una u otra manera. Esta influencia ejercida por los creyentes de aquella época no se debía a la época, al lugar geográfico o a esos creyentes en particular. Se debía mas bien a que los creyentes crecían en la Palabra de Dios. Funciona igual en nuestra época y en donde sea que nos encontremos. Primero crece, luego se multiplica y finalmente prevalece.

1 Corintios 3:6-8:
6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento [auxanô] lo ha dado Dios. 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento [auxanô]. 8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.

Es necesario que alguien plante y que alguien riegue. Pueden ser distintas personas o las mismas personas que hagan esos trabajos pero quien provee el crecimiento siempre es UNO: Dios quien lo hace con Su Palabra.

El contexto del registro que sigue es el compartir monetario dentro de la casa de creyentes.

2 Corintios 9:6-10:
6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; 9 como está escrito:
Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. 10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará [plethunô] vuestra sementera, y aumentará [auxanô] los frutos de vuestra justicia.

Según plantamos nuestra semilla compartiendo de nuestra abundancia Dios multiplicará plethunô nuestra semilla sembrada de regreso en nuestro favor. Además dice que crecerán los frutos de nuestra justicia. En otras palabras según compartimos de nuestra abundancia monetaria y la Palabra vive en nuestras vidas, Dios multiplicará nuestra semilla de regreso a nosotros en una abundancia abrumadora por que dice plethunô y causará que los frutos de nuestra justicia en nuestro diario vivir crezcan.

2 Corintios 10:15:
No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca [auxanô] vuestra fe seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme a nuestra regla.

El apóstol confiaba que conforme los corintios fueran creciendo en la Palabra de Dios su reconocimiento de la contribución hecha por Pablo Silvano y Timoteo a sus vidas también lo haría.

Efesios 2:11-21:
11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos [judíos y gentiles ] hizo uno [la iglesia de Dios , el cuerpo de Cristo], derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos [gentiles], y a los que estaban cerca [el pueblo de Israel]; 18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo [auxanô] para ser un templo santo en el Señor;

Esta porción de Efesios está dirigida a los gentiles y declara que ya no hay diferencia entre ellos y los que al comienzo fueron los únicos herederos de la promesa de Dios. Ahora Israel y los gentiles son parte de un mismo cuerpo. Así es que cuando dice “todo el edificio bien coordinado” se refiere al cuerpo de Cristo. El crecimiento de este cuerpo de Cristo está en relación directa al crecimiento de cada individuo dentro del cuerpo. Éste cuerpo de Cristo es una cuestión espiritual no física. Su crecimiento entonces es de idéntica naturaleza.

Crecer en el conocimiento de la Palabra de Dios y compartir esa Palabra con otras personas para que el cuerpo de Cristo pueda multiplicarse en poder es esencial al crecimiento del cuerpo de Cristo. Por eso el estudio individual de la Palabra de Dios es tan importante.

Efesios 4:11-15:
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos [auxanô] en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo

Perfeccionar a los santos…, edificación del cuerpo de Cristo…, llegar a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios…, no ser niños fluctuantes…, seguir la verdad en amor… El contexto dirige la atención a que el crecimiento individual y colectivo de los miembros del cuerpo de Cristo está dirigido a aquel que es la cabeza del cuerpo: Cristo, y la forma de crecer es siguiendo la verdad en amor. Es como cuando le ponemos un tutor a la planta para que crezca con una dirección. El tutor es el amor de Dios que aprendemos en la Palabra de Dios y nos permite crecer en la dirección de la cabeza del cuerpo: Cristo. Tan importante es esto de crecer en esta dirección que para ello Dios dispuso los ministerios en la Iglesia: “…Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo…”

La palabra griega traducida en el versículo quince como “siguiendo la verdad en amor” puede ser traducida al castellano como hablando, diciendo, enseñando o profesando la verdad.

Existe una versión de la Biblia que ha traducido a esta porción de Escritura de la siguiente manera:

14 a fin de que ya no seamos pequeñuelos, aventados como por olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza por medio de las tretas de los hombres, por medio de astucia en tramar el error. 15 Antes bien, hablando la verdad, por el amor crezcamos en todas las cosas en aquel que es la cabeza, Cristo.

Colosenses 1:9 y 10:
9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo [auxanô] en el conocimiento de Dios;

Si hay una manera digna de andar entonces hay una manera que no lo es. Para conocer esta manera digna uno debe recurrir a la Palabra de Dios. De este modo uno tendrá la posibilidad de agradarle en todo a Dios y de llevar fruto y crecer auxanô en el conocimiento de El. Éste conocimiento viene “de arriba” pero es uno el que crece por que uno es el que lo aprende y lo aplica por su libre voluntad. Además observe cuando dice que Timoteo y Pablo no cesaban de orar para que los colosenses sean llenos del conocimiento de Su voluntad. Así una persona crece auxanô en el conocimiento de Dios: llenándose del conocimiento de Dios. No es por ósmosis, sino por un esfuerzo personal.

Colosenses 2:1-3; 6-10; 14-19:
1 Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; 2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, 3 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. 8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, 17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. 18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece [auxanô] con el crecimiento [auxeis] que da Dios

La forma de crecer auxanô con el crecimiento que da Dios es asiéndose de la cabeza y uniéndose por las coyunturas y ligamentos dentro del cuerpo de Cristo. ¡Usted es importante!… Usted es así de necesario. Su crecimiento personal en la Palabra de Dios depende enteramente de usted y es imprescindible para el crecimiento colectivo del cuerpo de Cristo.

1 Pedro 2:1 y 2:
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis [auxanô] para salvación,

La palabra “desead” significa añorar, anhelar, ansiar la leche espiritual no adulterada. Si una persona consume leche adulterada ¿Cómo puede crecer para salvación? Dice como niños recién nacidos. ¡Qué imagen tan contundente! Mediante esa leche espiritual que es la Palabra de Dios no adulterada uno crece para salvación.

2 Pedro 3:14-18:
14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. 15 Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. 17 Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. 18 Antes bien [en contraste a ser arrastrados y de caer], creced [auxanô] en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

Es Dios quien da la gracia y es uno quien puede crecer en ella y en el conocimiento de nuestro señor y salvador Jesucristo. En la medida y proporción que crezcamos por nuestra libre voluntad en la Palabra de Dios nuestro aporte al crecimiento colectivo del cuerpo de Cristo también crecerá. Entonces veremos que la Palabra de Dios se va a multiplicar y nadie podrá evitar que finalmente prevalezca.

Trabajar Para Dios

Todos los hombres y mujeres, llegan a un momento de su vida en que tienen que tomar la decisión de comenzar a trabajar en algo, usualmente –pero no exclusivamente- en aquello para lo cual se han preparado con antelación, a través de estudios de diferente naturaleza. La mayoría trabajan en aquello que estudiaron, otros en campos diferentes a sus estudios previos, pero todos (con sus excepciones) tenemos que trabajar para obtener lo necesario para nuestro sustento y el de nuestras familias. Cuando el hombre en su devenir diario, se encuentra con la Palabra de Dios, la conoce, la cree y confiesa Romanos 10:9-10, renace, recibe espíritu santo, se vuelve miembro de la familia de Dios y al mismo tiempo, así como recibe muchos beneficios y derechos, recibe también nuevos deberes y obligaciones.

2 Corintios 5: 18-20:
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Dios nos dio el ministerio de la reconciliación y nos entregó la Palabra de la reconciliación. Esto tan sólo es motivo de agradecimiento y el amor de Dios nos motiva a trabajar para El.

Efesios 1:3-5:
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad

Dios nos dice claramente que El nos escogió a nosotros. Nos toca a nosotros decidir si aceptamos la invitación de Dios para trabajar para El.

Marcos 1: 16-20:
16 Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y dejando luego sus redes, le siguieron. 19 Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. 20 Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.

Estos hombres obedecieron al llamado que les hizo Jesús, dejaron lo que estaban haciendo y lo siguieron. Probablemente a nosotros no nos toque dejar lo que estamos haciendo, pero si debemos tomar una decisión para trabajar para Dios llevando Su Palabra por donde vayamos.

1 Corintios 12: 5:
Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.

Efesios 4:12:
A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

La Palabra nos muestra que hay diversas formas de hacer el trabajo, al mismo tiempo que nos perfeccionamos para hacerlo con el fin de alcanzar el objetivo propuesto por Dios: la edificación del cuerpo de Cristo.

Efesios 4:1:
Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Los hijos de Dios hemos sido llamados y escogidos para el servicio, y no debemos tener ningún tipo de temor, porque somos importantes para Dios. El ruego de Pablo aquí era que los efesios anduvieran y que lo hicieran dignamente. Los hijos de Dios en cualquier tiempo que estemos, debemos ser dignos en el servicio, y el temor va en contra de esa dignidad, ya que no le permite al creyente realizar la labor.

1 Tesalonicenses 1:9b:
…y como os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero.

1 Pedro 2:9:
Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Renacimos para servir, para trabajar para Dios, porque fuimos adquiridos para anunciar las virtudes de Dios. Hermoso trabajo el que tenemos. Los hombres nos sentimos orgullosos de lo que hacemos con nuestros oficios y profesiones. ¡Con mas razón debemos tener entusiasmo y alegría para cumplir con este llamamiento hecho por el Padre, el cual debe ser una prioridad en nuestras vidas como hijos de Dios que somos!

Romanos 8:28:
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Ningún hijo de Dios debe estar inactivo en el servicio, todos debemos estar realizando algún tipo de trabajo para Dios, porque El nos lo recuerda constantemente, que hemos sido llamados y escogidos. Por lo tanto debemos confiar en aquel que nos llamó.

Hebreos 11:8:
Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.

Los hijos de Dios hemos sido llamados para trabajar en el servicio, y la Palabra nos muestra ejemplos de hombres que nos antecedieron, los cuales fueron obedientes a Dios, condición necesaria para tener éxito en nuestra labor. Y si en algún momento, sentimos algo de preocupación o porque no decirlo, miedo, ante aquello que Dios nos muestra que debemos hacer, sencillamente recordemos lo que Dios dice en Su Palabra sobre el particular.

Isaías 41:10:
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Qué hermosas palabras de nuestro Padre. ¿Acaso algún jefe o patrón les habla así a sus empleados? ¿Acaso podemos confiar plenamente en los hombres? Sólo Dios está siempre con nosotros apoyándonos en todo y dándonos fuerza para seguir en nuestra labor. Similarmente ocurrió con Josué. Si Dios lo hizo por estos dos grandes hombres, ¿cómo no lo va a hacer por nosotros cuando llevamos a cabo Su obra?

Josué 1:9:
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Dios sabe que nos enfrentamos a Su archi enemigo, y no nos deja solos ni desarmados. En Efesios seis, Dios nos muestra como debemos vestirnos para contrarrestar al enemigo y triunfar en nuestra misión, teniendo siempre claro, que todo lo que hagamos debe ser para la gloria de Dios lo cual redunda en nuestra bendición.

Efesios 6:11-18:
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos

Así tenemos que vestirnos y así tenemos que conducirnos para hacer el trabajo para Dios.

Colosenses 3: 17:
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Como hombres que somos, sabemos y somos conscientes, que debemos trabajar en nuestros oficios y profesiones, ya que a través de ellos, obtenemos el dinero necesario para nuestras necesidades. Sin embargo, nosotros a diferencia de los demás, somos hijos de Dios, y si bien debemos trabajar en las cosas naturales, también debemos tener claro que éstas no son lo único ni lo primordial para nosotros, ya que hemos sido llamados con otro propósito.

Juan 6:27:
Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

Necesitamos de cosas materiales, si, es cierto, pero la felicidad del hijo de Dios no debe depender de éstas, y nuestro afán no debe estar en las cosas del mundo.

Una de las cosas en la que debemos esforzarnos, es en aprender y conocer la Palabra de Dios, con el objetivo de estar capacitados para, enseñarla, y resistir al enemigo.

Mateo 22:29:
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

Si ignoramos y desconocemos la Palabra, erraremos, nos equivocaremos y seguramente no tendremos éxito en nuestra labor para El. Todo hijo de Dios, debe esforzarse y dar su mejor, para conocer la Palabra y ponerla en práctica en su vida, ya que eso es algo que Dios quiere que hagamos.

2 Timoteo 2:15:
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

Toda vez que usemos bien la Palabra de verdad, la enseñaremos correctamente, como Dios la dio.

2 Corintios 5:17:
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Romanos 8: 35 y 37:
35¿Quién nos separará del amor de Cristo? Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

37Antes, en todas estas cosas somos mas que vencedores por medio de aquel que nos amó.

2 Timoteo 1:7:
Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Debemos realizar nuestro trabajo para Dios, con la plena convicción de que todo esto es verdad, y en esta forma tener todo el éxito que Dios desea tengamos en lo que hacemos. No dudemos en ningún momento, no seamos de doble ánimo y mantengámonos constantes en nuestra creencia.

Santiago 1:6-8:
6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

La duda causa tropiezos y aleja el éxito, no permita que la duda se siembre en su corazón.

En todo trabajo es necesario tener ciertas competencias o habilidades, las cuales se obtienen generalmente por el estudio del campo en el que se trabaja, y el conocimiento del mismo. En nuestro trabajo para Dios, también tenemos competencias y estas provienen de Dios y de Su Palabra.

2 Corintios 3: 4 y 5:
4 Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; 5 no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios

Dios es el que le da a Sus hijos, las habilidades y competencias necesarias, para que puedan realizar el trabajo que les encomendó. A nosotros entonces, lo que nos compete es tener abundancia de la Palabra en nuestros corazones.

Colosenses 3:16a:
La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros …..

Dios nos hizo un llamamiento y nos encargó una misión, el ministerio de la reconciliación. Ningún hijo de Dios debe pensar que ya lo sabe todo, y que su trabajo para Dios ya está listo, sino todo lo contrario, cada día es una oportunidad para mejorar, para aprender más, y para seguir dando lo mejor para Dios.

Filipenses 3:12:
No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.

En muchas empresas, se les dan incentivos de diferente clase a sus trabajadores, con el fin de estimularlos y hacer que se sientan bien en su ambiente laboral. Los hijos de Dios tenemos, por así decirlo, el mejor y mas poderoso jefe de todos, lo que por si sólo, debe ser mas que suficiente estímulo, para realizar con todas las ganas y amor, ese trabajo que El nos encomendó.

Efesios 3:20:
Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho mas abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.

¿Qué mayor estímulo que este?, Dios sabe que tenemos necesidades, y no es injusto para pedirnos que hagamos lo que nos encomendó, sin suplirnos esas necesidades.

Filipenses 4:19:
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Dios nos suple todo lo que nos falta, para que no tengamos mayores cosas que nos distraigan e impidan que llevemos a cabo nuestro trabajo para El, recordando siempre lo que dice Colosenses

Colosenses 3: 17:
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Nuestro trabajo para Dios no es en vano . Todo lo que hagamos en Su nombre y de acuerdo a Su voluntad será de provecho para nosotros y para las personas a quienes ministremos y desde ya para la gloria de Dios. Mantengámonos constantes en nuestra labor, procurando poner en práctica lo que dice Filipenses 4.

Filipenses 4:8:
Por lo demás hermanos, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Trabajar para Dios es justo, puro, amable, es de MUY buen nombre, es virtuoso y digno de alabanza… en esto pensemos y esto hagamos.

Marco Rosillo P.

Nota del Autor

Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960 a menos que se especifique algo en contrario.

Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: phobos). Y si se usara una palabra hebrea o aramea será escrita en mayúscula cursiva (Ej.: YARE). En ambos casos se puede utilizar la palabra raíz como cualquier otra forma gramatical de esa palabra en representación de la familia de palabras.

Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor estará colocada entre corchetes para diferenciarla.

Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “…” indicando que hay mas información disponible para consulta en dicha fuente.

Cuando se haga referencia al texto griego o hebreo, ésta estará basada en dichos textos según sean presentados en ESword de Rick Meyer y/o de la Interlinear Scripture Analyzer de André de Mol.

Las notas al final son una parte integral y necesaria del Estudio. Tienen el propósito de documentar, respaldar, ampliar, aclarar, o reforzar el tema que se trate.

Esta enseñanza somete a consideración del lector el tema que trata. Es mas bien en algunos casos un punto de partida que propone, orienta y -desde ya- concluye con lo que el autor ha estudiado y debido a eso presentado de las Escrituras. No obstante, la Palabra de Dios es simplemente inagotable. El único que no necesita revisión es Dios mismo y Su Palabra según fue originalmente inspirada. Pero nuestro conocimiento y entendimiento de las distintas maravillas presentadas en la Palabra de Dios siempre pueden ser y debieran ser sometidas al escrutinio del estudiante. Entonces, el presente trabajo es presentado al estudiante Bíblico como una ayuda, una fuente mas de consulta, de referencia y de estudio de la Palabra de Dios. La obra está lejos de pretender ser la única ni mucho menos la más sobresaliente obra de este tipo que exista. Ella no posee eminencia sobre ninguna otra ni es autoridad última sobre el tema. La autoría de la Palabra de Dios es la exclusividad del Padre Celestial y como tal es la fuente de conocimiento y autoridad única e inapelable.

▪NOTAS AL FINAL. BIBLIOGRAFIA UTILIZADA Y/O RECOMENDADA:

Vamos a pasar un tiempo estudiando un aspecto de importancia en la vida de un hijo o hija de Dios. Se trata del deseo por Dios y Sus cosas. Hay una palabra griega que es la palabra zeteô, que fue traducida en la palabra castellana “buscad” en Colosenses 3. Según Thayer zeteô es buscar a fin de encontrar o de averiguar a través de pensar, meditar, razonar; inquirir, investigar, esforzarse, procurar, desear ardientemente…

Colosenses 3:1 y 2:
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad [zeteô] las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Podríamos decir que aquí “buscar” es ir en pos de algo de manera decidida. Una vez que una persona renace del espíritu de Dios por su libre voluntad puede tener como respuesta de amor en virtud de lo que ha recibido de parte de Dios una disposición a meditar, razonar; inquirir, investigar, esforzarse, procurar, desear ardientemente las “cosas de arriba”.

Cuando la persona habla en lenguas tiene la manifestación externa en el mundo de los sentidos que es hijo o hija de Dios y tan sólo eso es una prueba irrefutable que ha resucitado con Cristo. Entonces un posible -y deseable- resultado de ello es que a partir de ese momento la Palabra de Dios tenga preeminencia en la vida de ese individuo, es decir, que busque decididamente y ardientemente, las cosas superiores, las de arriba no las de la tierra.

La actitud es la disposición de ánimo manifestada de algún modo…. Y designa la orientación de las disposiciones más profundas del ser humano ante un objeto determinado. La actitud está bajo el gobierno de la persona. Es la persona quien decide tener o no una actitud hacia la palabra de Dios. El individuo puede controlar y mantener a lo largo de su vida una actitud hacia las cosas de arriba. Es como en un partido de fútbol que no termina con el puntapié inicial. El partido dura noventa minutos. Cuántas veces nos quejamos cuando los jugadores de nuestro equipo no juegan dando su mejor a lo largo de todo el partido…. ¿Y con la vida qué? ¿Podríamos pretender menos que para un partido de fútbol? Lo ideal sería patear la pelota hasta el silbato final.

Santiago 1:21-25:
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. 22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

Ser hacedor de la Palabra hace de la persona renacida alguien bienaventurado. Si es que uno ha resucitado con Cristo –y si habla en lenguas tiene la prueba irrefutable de ello- entonces como respuesta amorosa uno puede mantener la actitud de ir en pos de las cosas de arriba. El deseo puesto por el hijo de Dios es fundamental para desarrollarse como un creyente con poder manifestado en su vida.

Desear comer es uno de los indicios de la buena salud física. Lo mismo en el terreno espiritual. Desear las cosas de arriba es una señal de buena salud espiritual. Cuando uno pierde el apetito va al médico y cuando pierde el apetito por las cosas de Dios uno va a Su Palabra para solucionar el problema.

Jeremías 15:16:
Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.

La actitud de Jeremías hacia la Palabra de Dios hizo que una vez halladas las palabras de Dios le dieran gozo y alegría. Eso produce la comida cuando nos gusta.

Job 23:12:
Del mandamiento de sus labios nunca me separé;
Guardé las palabras de su boca más que mi comida.

El deseo es un movimiento hacia la posesión o el disfrute de algo. No hay cirugía alguna que se pueda hacer para separar a Dios de Su Palabra. Desear la Palabra de Dios es desear a Dios. La Palabra de Dios es parte de las cosas de arriba de Colosenses 3.

No hay nada mas que Dios tenga que hacer –mas allá de lo que hizo- para que nosotros deseemos andar en Su Palabra. Lo hacemos o no por nuestra libre voluntad. Así de simple. En esta decisión nada tiene que ver Dios. El Padre le dio al hombre libre albedrío que básicamente es la habilidad de decidir si caminamos según la carne o según el espíritu de Dios.

Juan 3:19-21:
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Aquí está sin vueltas clarito como el agua. Las personas pueden decidir amar mas las tinieblas que la luz o al revés. En ambos casos son presentadas con la luz de la Palabra de Dios y es uno mismo quien decide. Pero dejemos bien en claro Dios hace disponible la luz no las tinieblas.

Isaías 26:9 a:
Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte…

Este hombre dice que lo ha deseado en la noche y comparte con nosotros su decisión de que mientras viva va a madrugar a buscarlo a Dios. Es su decisión -muy sabia por cierto- pero Dios no puede hacer mas de lo que hizo para que las personas tengan la actitud de desearlo en horarios que son fuera del “horario de atención al público”.

Isaías 30:15:
Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,

Si. Lamentablemente este grupo de personas decidió no querer. Ninguno pudo querer o desear por ellos. Es la decisión de uno de desear o no. Ni uno puede desearlo por otros, ni otros pueden desear por uno. Cada uno es responsable. Uno no puede orarle a Dios que avive el deseo. El ya hizo lo que tenía que hacer y ¡vaya si lo hizo bien! Desear la Palabra de Dios estaría en la categoría de lo normal.

Esdras 7:6-10:
6 Este Esdras subió de Babilonia. Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras. 7 Y con él subieron a Jerusalén algunos de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo, en el séptimo año del rey Artajerjes. 8 Y llegó a Jerusalén en el mes quinto del año séptimo del rey. 9 Porque el día primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano de Dios.
Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.

Dios reveló Su Palabra (la ley de Jehová); ese fue el trabajo que Dios hizo y lo hizo muy bien. El trabajo de Esdras era el de inquirirla y de enseñarla y lo hizo pues habia preparado su corazón por su libre voluntad para ello. Fue el mismo quien lo preparó, ni Dios ni persona alguna lo hizo en su lugar. Lo hizo el por que habia arreglado y configurado su corazón de una manera conveniente con el fin de andar en la Palabra de Dios. Esto muestra a las claras que es lo que tenía importancia para Esdras. Evidentemente en el partido de fútbol de su vida Esdras habia dado el puntrapié inicial y estaba manteniendo la supremacía en el campo de juego.

Salmos 119:140:
Sumamente pura es tu palabra, y la ama tu siervo

la Palabra de Dios es sumamente pura entonces lógicamente ¿Cómo no la va a amar tu hijo? (si un siervo la amaba…). Amar no es la infatuación típica de telenovela a la que estamos acostumbrados como si fuera una especie de encantamiento totalmente ajeno a nuestra voluntad. Contrariamente, es mas bien una decisión de la mente, una inclinación voluntaria que nos impulsa hacia una persona o cosa y que nos hace desear su bien. Eso es amar.

Salmos 55:15-18:
16 En cuanto a mí, a Dios clamaré; y Jehová me salvará.
17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré,
Y él oirá mi voz. 18 El redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, aunque contra mí haya muchos.

Si lo que vale, lo que cuenta, lo que en realidad tiene preemninencia en la vida de uno es Dios y Su Palabra, entonces sería normal desearla con consistencia, es decir desearla ahora, dentro de unas horas, desearla mañana, pasado…

Afortunadamente la Palabra de Dios está llena de ejemplos de hombres que la desearon aun en las circunstancias mas adversas. Por ejemplo Elías a quien buscaban para quitarle la vida.

1 Reyes 19:10:
El [Elías] respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida

Sin importar las circunstancias y mas aun cuando estas aprietan la garganta de nuestra vida mas podemos desear a Dios en lugar de excusarnos en ellas.

Salmos 119:92:
Si tu ley no hubiese sido mi delicia,
Ya en mi aflicción hubiera perecido.

Una buena técnica aquí presentada en la Biblia para no perecer en la aflicción: hacer de la Palabra de Dios nuestra delicia.

Salmos 37:4:
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

¿Por qué no amarlo a Dios, por qué no dedicarse con esmero a Su Palabra? ¿Cómo no desear nutrirnos debidamente con una abundancia de la Palabra de Dios con el fin de edificar nuestro corazón para poder andar Su Palabra? Desear a Dios y Sus cosas es normal.

Existe una versión del Antiguo Testamento en griego llamada Septuaginta . En esta versión hay una palabra griega que estudiaremos brevemente. Es la palabra epipotheô que ha sido traducida de variadas formas como se verá a continuación. Thayer traduce a aquella palabra como anhelar, añorar, desear con asias, desear ardientemente…

Salmos 42:1y2:
1 Como el ciervo brama [epipotheô] por las corrientes de las aguas, Así clama [epipotheô] por ti, oh Dios, el alma mía.
2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;
¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?

Salmos 84:2:
Anhela [epipotheô] mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo

Salmos 119:129-133:
129 Maravillosos son tus testimonios;
Por tanto, los ha guardado mi alma.
130 La exposición de tus palabras alumbra;
Hace entender a los simples.
131 Mi boca abrí y suspiré,
Porque deseaba [epipotheô] tus mandamientos.
132 Mírame, y ten misericordia de mí,
Como acostumbras con los que aman tu nombre.
133 Ordena mis pasos con tu palabra,
Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

Salmos 119:174:
He deseado [epipotheô] tu salvación, oh Jehová,
Y tu ley es mi delicia.

Todo este deseo del que hablamos está bajo nuestra voluntad.

Salmos 119:16, 23 y 24, 47:
16 Me regocijaré en tus estatutos;
No me olvidaré de tus palabras.
23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; [la presión externa arreciaba y el se asió mas fuerte de Dios y Su Palabra] Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,
24 Pues tus testimonios son mis delicias
Y mis consejeros.
47 Y me regocijaré en tus mandamientos,
Los cuales he amado.

Salmos 38:9:
Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.

Cualquiera puede engañar a cualquiera menos a Dios pues El no puede ser burlado y es delante de El que está nuestro desear o no Su Palabra.

Todas las personas desean algo. Desear es normal. Desean estar bien, viajar, descansar… un mejor sueldo, un amor… ¿Por qué entonces no desear a Dios?

Proverbios 12:12:
Codicia el impío la red de los malvados;
Mas la raíz de los justos dará fruto.

Proverbios 13:4:
El alma del perezoso desea, y nada alcanza;
Mas el alma de los diligentes será prosperada.

Salmos 63:1:
Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,

Proverbios 3:13-15:
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,
Y que obtiene la inteligencia; 14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,
Y sus frutos más que el oro fino.
15 Más preciosa es que las piedras preciosas;
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.

Cuando Dios creó, formó e hizo al hombre, no lo hizo en un ratito libre antes de la cena como para matar el tiempo mientras se cocinaba la carne que tenía en la parrilla. El padre celestial llevó a cabo Su diseño de amor con dedicación, con detalle con delicadísimo cuidado por cada cosa para que el hombre con quien El tanto deseaba tener comunión pudiera conocerlo y amarlo para ayudarlo para que sus cosas le fueran bien. Desear la Palabra de Dios como respuesta de un corazón agradecido no es caprichoso sino racional. Es una respuesta humana normal.

En los tiempos inmediatos después de la resurrección del señor Jesucristo hubo dos discípulos que iban juntos camino a Emaús charlando acerca de lo acontecido en esos días con la crucifixión del señor Jesucristo. Mientras esto ocurría se les une el mismísimo Jesucristo y pasa un rato con ellos sin ser reconocido por los dos hombres. Los tres se detienen a comer y en el versículo 30 de Lucas 24…

Lucas 24:30-32:
30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. 32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

Esto precisamente es lo que puede producir la Palabra de Dios en las personas: que arda el corazón.

Proverbios 2:1-6:
1 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
Si inclinares tu corazón a la prudencia,
3 Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz;
4 Si como a la plata la buscares,
Y la escudriñares como a tesoros,
5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
Y hallarás el conocimiento de Dios.
6 Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

Todas cosas que el padre recomendaba a su hijo que hiciera: Recibir, guardar, estar atento, inclinar el corazón, buscar y escudriñar y entonces iba a recibir como beneficio entendimiento y conocimiento en cuanto a las cosas de Dios por que de El proviene la sabiduría, conocimiento e inteligencia. ¿Quién debía hacer estas cosas si quería tener esos beneficios? Era un trabajo del hijo no de Dios.

Salmos 57:5-11:
5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra sea tu gloria. 6 Red han armado a mis pasos; Se ha abatido mi alma;
Hoyo han cavado delante de mí; En medio de él han caído ellos mismos. Selah 7 Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto; Cantaré, y trovaré salmos. 8 Despierta, alma mía; despierta, salterio y arpa; Me levantaré de mañana. 9 Te alabaré entre los pueblos, oh Señor; Cantaré de ti entre las naciones. 10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad. 11 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra sea tu gloria.

Salmos 73:21-28:
21 Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas. 22 Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti. 23 Con todo, yo siempre estuve contigo;
Me tomaste de la mano derecha. 24 Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria. 25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
26 Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. 27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. 28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.

Nehemías 1:11a:
Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre…

Eso es lo que estos hombres declaran que su deseo es: reverenciar el nombre de Dios.

Salmos 59:16 y 17:
16 Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia. 17 Fortaleza mía, a ti cantaré; Porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.

Existe el deseo cuando existe un reconocimiento sincero, una honesta memoria por parte de la persona por los innumerables favores recibidos de la mano de Dios

1 Pedro 2:1-3:
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead [epipotheô], como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor.

¿Cómo desea un niño recién nacido la leche materna? Muchas personas son padres, tios, primos, conocidos de personas que tienen hijitos recién nacidos y seguramente han visto la desesperación con la que un niño busca el pecho de su mamá. Ese es el estándar al cual uno puede aspirar a desear la Palabra de Dios.

Lo que es de inigualable valor para el hijo o hija de Dios es la Palabra de Dios y como fue resucitado con Cristo es instado a que vaya por su libre voluntad y en actitud de reconocimiento decididamente, ardientemente en pos de aquellas cosas que están arriba donde está sentado Cristo a la diestra de Dios.

Colosenses 3:23:
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Nota del Autor

Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960 a menos que se especifique algo en contrario.

Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: zeteô). Y si se usara una palabra hebrea o aramea será escrita en mayúscula cursiva (Ej.: YADAH).

Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor estará colocada entre corchetes para diferenciarla.

Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “…” indicando que hay mas información disponible de consulta en dicha fuente.

Las notas al final son una parte integral y necesaria del Estudio. Tienen el propósito de documentar, respaldar, ampliar, aclarar, o reforzar el tema que se trate.

Una de las acepciones del vocablo actitud es Disposición de ánimo manifestada de algún modo . Otra acepción de la misma palabra actitud, un poco mas profunda que la anterior y tomada de la misma fuente es; forma de motivación social que predispone la acción de un individuo hacia determinados objetivos o metas. La actitud designa la orientación de las disposiciones más profundas del ser humano ante un objeto determinado.

Muchas veces ocurre que –ya sea de palabra o de corazón- la actitud de algunas personas hacia Dios podría ser resumida en la expresión tengo que hacer o debo hacer como con un sentido de obligación, en lugar de puedo hacer.

Mateo 22:34-40:
34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. 35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

La palabra que quiero destacar en este versículo es “amarás” (al Señor tu Dios…) No dice -ni puede inferirse de aquí- que se deba hacer algún trabajo fatigoso o no como si las cosas de Dios -incluida Su Palabra- fueran dura faena. Dice “amarás” y el amor es mas fuerte que cualquier sentido del deber o de la obligación.

Efesios 5:1 y 2:
1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante

Aquí dice imitadores como hijos amados. Hijos que aman a su Padre. No hay mucho de obligación de hacer en esta expresión de hijos amados que tiene mas bien ternura, celo y entusiasmo. No es esclavitud aunque el concepto existe en la Palabra de Dios cuando una persona por su libre voluntad y por amor a Dios hace un compromiso de servicio particular. La manera de andar a la que se refiere el versículo es en amor. No dice que debamos o tengamos que andar según algún decreto o algún conjunto de leyes, sino en amor de la calidad con la que Cristo nos amó que lo llevó a hacer su entrega por nosotros. Ese es el estándar -no tan sólo de conducta- sino de una actitud de andar en amor que es propia de un hijo amado.

2 Corintios 5:17 y 18:
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación

Fue el mismo Dios quien nos reconcilió consigo mismo mediante el trabajo de amor del señor Jesucristo. Reconciliar es volver a unir dos partes que estaban separadas. Un plato por ejemplo. Se toman las dos partes separadas, se le coloca cemento en el área de contacto y se vuelven a unir. Aquí el cemento fue el señor Jesucristo. Esta tarea de amor finalizada por el señor Jesucristo pero dirigida y producida por Dios mismo seguramente bien podría (no debería) motivar o producir en el hijo de Dios una respuesta de amor en lugar de generar una obligación. Puede que uno a veces no se sienta a la altura del privilegio pero no obstante uno puede concentrarse en hacer hasta donde uno pueda hacer… en amor.

Versículos 19 y 20:
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Esta Palabra de la reconciliación con la que Dios nos reconcilió consigo mismo es la mismísima Palabra que nos es encargada llevar a otras personas para que esas personas puedan reconciliarse con Dios. Continúa diciendo que ruega como si Dios rogara por medio de ellos “reconciliaos con Dios”.

No es una cuestión de lo que deba hacer o lo que tenga que hacer es mas bien una cuestión de qué es lo que puedo hacer como una respuesta de amor a lo que Dios hizo a través de otras personas por mi. Qué tremendo privilegio Dios nos ha concedido al darnos la Palabra de la reconciliación.

El Padre celestial espera tanto de nosotros y sin embargo hay tan poco que algunas veces nosotros esperamos de nosotros mismos. En ocasiones nuestra mente está inundada con cuánto no sabemos, cuánto carecemos, cuánto no podemos, y sin embargo Su Palabra está llena de revelación en lo que respecta a cuánto tenemos, cuánto sabemos y cuánto podemos. Ignorar la Palabra de Dios en estos temas es una penosa falla del hijo de Dios. Tenemos el impresionante privilegio de llevar a las personas la Palabra de la reconciliación, de ser ministros de la reconciliación. La respuesta mas adecuada sería llevar a cabo la comisión por amor en respuesta a justamente eso al amor que se nos ha dado al haber sido nosotros mismos reconciliados con Dios.

Romanos 14:23:
Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

Fe es creencia. Esto quiere decir que si yo hago todo lo que tengo que hacer por que lo tengo que hacer es pecado. Si uno hace algo porque debe hacerlo es pecado. Si no se lo hace creyendo es pecado.

Cuando uno tiene una tarea en particular para hacer, el tema mas importante es creer la Palabra de Dios y mientras se está creyendo esa Palabra llevar a cabo la tarea que sea. La responsabilidad primera es creer la Palabra y en segundo lugar llevar a cabo la tarea. Puede haber muchas personas que logren terminar trabajos pero la responsabilidad mas grande es amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerza. ¿No es maravilloso que uno pueda conscientemente por su libre voluntad tener ese tipo de actitud en la vida personal?

¿Cuántas veces uno se encuentra en el día tentado a hacer algo solamente por que figura en nuestra lista de cosas para hacer? En ocasiones así también puede ser con las cosas de Dios. Hacerlas por que hay que hacerlas. Lo mejor en todo caso es hacerlas por que uno lo ama a Dios, hacerlas como hijos amados aunque no sea algo que realmente tengamos ganas de hacer pero aun así tener esa disposición de ánimo por los asuntos del Padre, con amor y creencia en nuestros corazones.

1 Corintios 6:20:
Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

El precio pagado por nosotros fue la vida del señor Jesucristo. El ser conscientes de haber sido comprados por ese precio puede darnos un sentido de responsabilidad, de deuda con quien nos compró; pero si lo vemos en toda su grandeza y nos damos cuenta que el precio que se pagó por nosotros nos permite ser hijos de Dios, tener comunión con el Creador de los cielos y de la tierra, nos permite operar las nueve manifestaciones del espíritu, cosas que no hubiésemos ganado ni en un millón de años de trabajo forzado también puede permitirnos tener una actitud hacia Dios como la de un hijo amado.

Cuando vemos directamente de la Palabra de Dios todo lo que viene dentro del “paquete” de nuestra redención junto con el nuevo nacimiento, más crecemos en conocimiento y reconocimiento, más agradecidos nos volvemos y nuestra actitud promueve una respuesta de agradecimiento y no de obligación. Aunque fallemos en el día a día aun así podemos ser apreciadores del precio que se pagó por nosotros. Puede que no parezca mucho pero aun así es una buena manera de despertarse a la mañana y encarar el día.

1 Tesalonicenses 1:3:
acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

Para que el apóstol Pablo, quien era un creyente maduro, un maravilloso hombre de Dios que recibió tamaña revelación dijera algo así de este grupo de creyentes deben de haber tenido un andar digno de ser destacado. Ya habíamos visto en Romanos 14:23 que lo que importa es la creencia y aquí vemos nuevamente que una de las cosas que destaca Pablo –la primera- es “la obra de vuestra fe”. No era una tarea por deber u obligación de parte de los tesalonicenses, era mas bien una tares de creencia. No conforme con eso dice además: “del trabajo de vuestro amor” ¿recuerdan como hijos amados? La verdad es que aun hoy día este versículo impresiona por que muestra no sólo un entusiasmo que no es temporal sino un aprecio real por todo lo que Dios había hecho por ellos –que también hizo por nosotros- sobre lo cual ellos estaban caminando. Finalmente dice que tenían constancia en la esperanza del retorno del señor Jesucristo sin la cual es muy difícil pasar por las cosas a través de las cuales hay que pasar en el diario vivir.

1 Corintios 13:13:
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Gálatas 5:6:
porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor

La palabra “obra”, en griego es la palabra energeo que es de donde proviene nuestra actual palabra energía . La palabra “por” en griego quiere decir mediante o a través. De tal manera que el versículo podría quedar traducido como Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo ni la incircuncisión sino la fe (esto es lo que vale, lo que cuenta, lo que importa) que es energizada mediante el amor. Así de importante es el amor.

Otra versión de este mismo versículo lo traduce de la siguiente manera:

Porque tocante a Cristo Jesús ni la circuncisión es de valor alguno, ni la incircuncisión, sino la fe que opera mediante el amor.

Deber, obligación, responsabilidad son todas las cosas mas pequeñas, el amor es lo mas grande y una vez que hacemos lo que sea que hagamos con ese estándar, entonces lo mas pequeño estará incluido.

Gálatas 5:13 y 14:
13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. 14 Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

La palabra traducida “ocasión” en griego es la palabra aphormën que básicamente entre otras cosas quiere decir …tema o materia de conversación,…, causa, motivo, ocasión, pretexto. Asimismo la palabra “servios” en griego tiene como origen a la palabra doulos que en general tiene como acepción a la palabra esclavo aunque este esclavo en particular aparece junto a la expresión “a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad…”. El esclavo este en particular es un esclavo que sirve libremente a su amo no como en La Cabaña del tío Tom, por compulsión o temor sino por su libre voluntad por eso aquí aparece asociado el concepto de libertad y el del servir como un doulos en el mismo versículo de Escritura.

La palabra “sino” pone en contraste la libertad como pretexto para la carne con servirse los unos a los otros. De no haber sido que alguien nos sirvió la Palabra de Dios a nosotros hoy día no podríamos tener el tremendo privilegio de compartirla con otros como somos instados en este versículo a hacer. Algunos tienen un singular y profundo conocimiento de la Palabra de Dios y otros estamos aprendiendo y creciendo día a día pero con solidez sin prisa pero sin pausa y cada día tenemos mas para compartir con otros. Por eso por amor nos servimos los unos a los otros.

Hoy día no hay cosa alguna que debamos hacer para obtener las riquezas que el señor Jesucristo hizo disponible por amor para nosotros. No hay que pagar ni que trabajar para obtener justificación, justicia, santificación, redención… Todo nos ha sido provisto gratuitamente en Cristo, lo único que nos queda por hacer es utilizarlo. Nuestra redención ya ha sido lograda. No hay nada que necesitemos hacer, pero por amor servimos como un doulos los unos a los otros, lo hacemos si queremos, no por obligación sino como hijos amados.

1 Tesalonicenses 2:1 y 2:
1 Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana; 2 pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.

La visita no resultó vana por que a pesar de la oposición ellos hablaron la Palabra, es decir que por amor la sirvieron. No hay nada que inventar. Ellos anunciaron lo mismo que podríamos anunciar nosotros: El evangelio de Dios. Continúa el relato del servicio de amor dado por Pablo, Silvano y Timoteo a los tesalonicenses.

Versículos 3 – 8:
3 Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, 4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones. 5 Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; 6 ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. 7 Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. 8 Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.

Les ministraron la Palabra de Dios no por que TENÍAN que hacerlo sino por que tan grande era el afecto por los creyentes de Tesalónica que no solo querrían haberle enseñado las Escrituras sino que también le hubiesen dado sus propias vidas. No había en la actitud de los apóstoles ni siquiera un dejo de obligación… era mas bien un servicio de amor por su libre voluntad. No es compulsivo ni obligatorio de parte del Padre. Tampoco pedían una actitud de obligación o responsabilidad como en parte de pago de los tesalonicenses por que el versículo dice: “…aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. Antes fuimos tiernos entre vosotros…”

Filipenses 2:19-21:
19 Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado; 20 pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. 21 Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.

Timoteo al igual que cualquiera de nosotros empezó su vida como persona de cuerpo y alma, un hombre natural como cualquiera de nosotros. El no salió renacido y con la mente renovada del vientre de su madre, igual que nosotros. El tuvo que renovar la mente a la Palabra de Dios igual que nosotros. “Del mismo ánimo” en el original griego es una sola palabra que quiere decir que Timoteo tenía la misma alma de vida que Pablo en cuanto a su interés por presentar la Palabra de Dios a las personas. Hermosa manera de describir la cualidad común entre dos hombres. Ojalá Pablo no hubiese tenido que decir “a ninguno tengo” pero era todo lo que había. Timoteo al igual que Pablo o que cualquiera de nosotros seguramente debió haber trabajado su mente al punto de lograr “interesarse sinceramente por los creyentes”. Para ellos era algo natural interesarse de tal manera por las personas por que ellos se lo habían propuesto por que como habíamos visto: la actitud designa la orientación de las disposiciones más profundas del ser humano ante un objeto determinado.

Versículos 25-30:
25 Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero, y ministrador de mis necesidades; 26 porque él tenía gran deseo de veros a todos vosotros, y gravemente se angustió porque habíais oído que había enfermado. 27 Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza. 28 Así que le envío con mayor solicitud, para que al verle de nuevo, os gocéis, y yo esté con menos tristeza. 29 Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo, y tened en estima a los que son como él; 30 porque por la obra de Cristo estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mí.

He aquí otro maravilloso hombre al servicio de la gente de Dios. Evidentemente no calificaba como Timoteo pero era ciertamente un hombre cuya actitud de amor era digna de mención a los tesalonicenses y digno también de dejar un registro escrito nada menos que en la Biblia. Entonces para nuestro aprendizaje de cual sea la actitud destacable no hay ninguna mención que alguien haya obligado a este hombre a hacer lo que hizo y como lo hizo por la gente de Filipos. Dice que tenía gran deseo. Pablo, Timoteo, Epafrodito eran grandes hombres que sirvieron por amor.

Hechos 4:19 y 20:
19 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; 20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

Cuando ustedes lean el contexto de éste versículo en Hechos cuatro verán que aun en la cara misma de la acusación injusta que sufrían estos hombres consideraron mas importante hacer la voluntad de Dios que hacer lo que los que los habían apresado querían que hicieran. Habla de obediencia pero no por temor sino por amor. Es obediencia amorosa no temerosa como que si no lo hacemos entonces Dios toma represalias o nos castiga. Vimos al comienzo que no hay nada que necesitemos hacer –excepto creer- para tener todas y cada una de las cosas que Jesucristo hizo disponibles para nosotros por eso es que no necesitamos, ni estamos obligados, ni debemos ni tenemos qué hacer. Lo hacemos como una respuesta de reconocimiento amoroso.

1 Corintios 10:24:
Ninguno busque su propio bien, sino el del otro

¿Qué mas habría que añadir? “ninguno busque su propio bien”, sino el del otro
Está todo dicho. Uno podría usar todas las verdades y grandes principios para tener éxito en su vida en todo lo referido al comercio, a la industria o en lo que sea que nos desempeñemos en la vida, ama de casa, estudiante, médico, ingeniero, albañil, jardinero… cualesquiera que sea el área de la vida a la cual nos dediquemos podemos ser los mejores aplicando los principios de la Palabra de Dios para nuestro propio provecho y nada mas sin importarnos del resto. Sin embargo acabamos de leer “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” y antes leímos en Filipenses acerca de Timoteo: “que tan sinceramente se interese por vosotros”…

Claro está que nos aprovechamos de las verdades que hemos sido enseñados y hemos aprendido nosotros mismos directamente de la Palabra de Dios pero no nos las guardamos para nosotros mismos. Por amor la servimos. Lo que sabemos enseñamos y lo que no sabemos somos diligentes y estamos deseosos de aprender para luego compartir y lo hacemos si así lo deseamos. Por amor no por obligación esa es la actitud.

¿Qué hubiese pasado si toda la revelación que recibió Pablo se la hubiese guardado para sí…? Iríamos a Efesios y las páginas estarían vacías. Romanos 10:9 y 10 y ¡nada!..

2 Timoteo 2:1-4:
1 Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2 Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. 3 Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. 4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.

Timoteo era un dador, un hombre que tenía la misma alma que Pablo para con Dios y Su gente. Era un hombre que tenía la actitud correcta y a quien Pablo le estaba dando instrucciones que iban a mejorar mas aun su servicio a los otros.

Versículo 15:
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

¿Ante quién uno debe procurar con diligencia presentarse aprobado? Ante Dios. Pero no dice debes presentarte aprobado sino “procura con diligencia”. Una vez mas la libre voluntad, el amor de la persona por hacerlo por que quiere, como respuesta de amoroso agradecimiento no por que esté obligado.

1 Corintios 13:1-3:
1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

Deber, obligación, responsabilidad son todas las cosas mas pequeñas, el amor es lo mas grande y una vez que hacemos lo que sea que hagamos con ese estándar, entonces lo mas pequeño estará incluido

Versículo 13:
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Nota del Autor

Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960 a menos que se especifique algo en contrario.

Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: doulos). Y si se usara una palabra hebrea o aramea será escrita en mayúscula cursiva (Ej.: YADAH).

Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor estará colocada entre corchetes para diferenciarla.

Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “…” indicando que hay mas información disponible de consulta en dicha fuente.

Las notas al final son una parte integral y necesaria del Estudio. Tienen el propósito de documentar, respaldar, ampliar, aclarar, o reforzar el tema que se trate.

Por Scott Patterson

Durante la mayor parte de octubre, casi todo lo que podía salir mal en los mercados salió mal. Pero para el autor e inversionista Nassim Nicholas Taleb, la caída del mercado fue el equivalente a ganar la lotería.

Taleb publicó el año pasado The Black Swan (El cisne negro), un best-seller sobre el impacto de los eventos extremos en los mercados financieros. También ayudó a crear un fondo de cobertura, Universa Investments L.P., que basa muchas de sus estrategias en el libro, incluyendo cómo aprovechar un desplome del mercado como el de octubre.

Fondos distintos del así llamado Protocolo de Protección Cisne Negro de Universa subieron entre 65% y 115% en octubre, según una fuente cercana. “Estamos descubriendo la fragilidad del sistema financiero”, dijo Taleb, quien espera que la volatilidad del mercado continúe a medida que más fondos de cobertura acaban en problemas.

Taleb, profesor de finanzas matemáticas en la Universidad de Nueva York, cree que los inversionistas a menudo ignoran el riesgo de movimientos extremos en el mercado, especialmente en períodos de bonanza con baja volatilidad. El cisne negro alude a la falsa creencia de que todos los cisnes eran blancos, una idea que quedó desacreditada cuando los exploradores europeos descubrieron la existencia de cisnes negros en Australia. Un evento “cisne negro” es algo muy inesperado.

Los activos gestionados en Universa alcanzaron los US$2.000 millones desde que el fondo empezó a operar en 2007 con US$300 millones.

Aunque Taleb consulta con frecuencia con los corredores de Universa, el fondo de Santa Mónica, California, es gestionado por su propietario, Mark Spitznagel.

Para ejecutar su estrategia, Universa compra opciones de venta a precios muy convenientes sobre acciones e índices bursátiles. Se trata de apuestas a que el mercado sufrirá una caída drástica y repentina. Los contratos se vuelven extremadamente valiosos si el mercado pierde 20% o más en un lapso de un mes.

En época de bonanza, estas opciones son baratas y Universa las compra, registrando pequeñas pérdidas. Cuando el mercado cae rápidamente, como lo ha hecho recientemente, las posiciones ganan valor, mientras los inversionistas tratan de protegerse de las pérdidas comprando estas opciones. La estrategia, que retiene más del 90% de los activos en efectivo o equivalentes como bonos del Tesoro estadounidense, usualmente está en un punto de equilibrio o genera leves pérdidas la mayoría de los meses, mientras aguarda los aumentos poco frecuentes de la volatilidad.

A fines de septiembre, por ejemplo, cuando el Standard & Poor’s 500 bordeaba los 1.200 puntos, Universa compró opciones de venta que generarían ganancias si el índice bursátil bajaba a 850 puntos para finales de octubre. Puesto que un declive de tal magnitud se consideraba muy improbable, las opciones costaban 90 centavos de dólar. El 10 de octubre, los contratos subieron a US$60 debido al pronunciado declive del S&P 500. Universa vendió la mayoría de las posiciones a alrededor de US$50.

Universa también compró opciones de venta sobre acciones de empresas financieras como Goldman Sachs Group Inc. A fines de julio, pagó US$1,29 por opción sobre la acción de American International Group Inc., gigante asegurador que en septiembre casi quebró. Las opciones rendían si AIG caía por debajo de US$25 la unidad en septiembre. Universa las vendió a US$21.

Taleb consiguió sus primeras grandes ganancias durante el lunes negro del 19 de octubre de 1987, como corredor de First Boston (actual Credit Suisse), con contratos de eurodólares baratos. Los inversionistas se abalanzaron sobre los contratos debido a su liquidez, empujando su precio al alza.

Sin embargo, la estrategia del cisne negro no siempre da resultado.

El fondo anterior de Taleb, Empirica Capital, cerró en 2004 tras varios años de modestos retornos en un período de volatilidad baja.

  • Nouriel Roubini pide cerrar las Bolsas durante una o dos semanas
Escuchar a Nouriel Roubini concede el privilegio de saber qué va a pasar en el futuro. Al menos eso ha sucedido hasta ahora. En agosto de 2007 se desató la crisis de las hipotecas subprime. En septiembre de 2006, este profesor de economía de la Escuela de Negocios Stern, en la universidad de Nueva York, alertó de ello. Y otro acierto más reciente. En marzo de 2008 auguró que en unos meses habría que nacionalizar bancos.

Sólo hay que recordar lo que ha pasado en las últimas semanas en EEUU, Reino Unido, Holanda, Alemania… Roubini habló en Madrid y dijo:

‘Hay que cerrar las bolsas una o dos semanas’

Caídas diarias en los mercados del 5% son “disfuncionales”, sostuvo Roubini. “Hay pánico y hay que cortocircuitarlo. La única manera es cerrar las bolsas una o dos semanas”. Ese tiempo habría de aprovecharse para infundir confianza entre los inversores.

‘Va a haber un estancamiento durante muchos años’

Roubini indicó que EEUU ya está en recesión. Antes se discutía si iba a llegar ese golpe, “ahora la cuestión es lo fuerte que va a ser”.

En su opinión, el escenario de contracción de la economía se prolongará entre 18 y 24 meses. “Hay un riesgo de que la recesión sea en ‘L’. Va a haber un estancamiento de muchos años”.

‘No vamos a ver un constipado, sino una neumonía’

El economista tiró del tradicional aforismo que señala que, “cuando EEUU estornuda, el resto del mundo se constipa. Ahora no vamos a ver un constipado, sino una neumonía”, sentenció gráficamente. Las economías emergentes “pueden necesitar la ayuda del FMI o del Banco Mundial porque las condiciones financieras en el mundo van a peor”.

‘En seis meses el problema será la deflación’

Roubini reprochó a los bancos centrales, en particular al europeo, su extrema atención a la inflación. A su juicio, “en seis meses lo preocupante será la deflación. Habrá caída de precios y más paro”. Por eso, reclamó nuevas bajadas de tipos de interés, aunque tengan “poco impacto. Hay mucho recorrido”.

‘Los gobiernos van a quedarse más bancos’

Roubini predijo en marzo pasado que se nacionalizarían bancos y se acaba de cumplir. Ahora prevé que los gobiernos “van a tener que quedarse con más bancos”.

Los Estados deberán dar crédito directamente

La situación del sector financiero llevará, según este profesor, a que sean los Estados los que, sin pasar por la banca, tengan que dar préstamos a las empresas. “Los gobiernos deberán dar créditos directamente”.

Miles de empresas sanas pueden quebrar

Su opinión es que los problemas de liquidez van a ahogar a muchas compañías. Como consecuencia de no poder recurrir a préstamos “miles de empresas sanas y sólidas pueden quebrar”, advirtió.

Estamos en la debacle financiera o al borde de ella

Pese a las inyecciones de capital y los planes de salvamento, los spreads (diferenciales sobre los tipos oficiales) siguen subiendo. “Estamos en la debacle financiera o al borde de ella”.

Todo lo que se haga por la banca lo deshará la economía real

Por más ayudas que haya para el sector financiero, la crisis de la economía real hará que no valgan para nada.

‘España sufrirá una recesión bastante severa’

El diagnóstico de Roubini sobre la economía española no invita al optimismo. “La burbuja inmobiliaria va a estallar” y España se encamina hacia “una recesión bastante severa”. La actual crisis va a ser “mucho más dolorosa para España que para otras partes de la zona euro”.

Es bien sabido que las tendencias bajistas suelen estar acompañadas de una alta volatilidad, pero ¿más de 300 puntos en seis minutos, como se movió el Dow Jones el miércoles, no es un poco excesivo? Y ayer tampoco estuvo mal, pues el índice se anotó 150 puntos en los 15 últimos minutos de la sesión. Sin embargo, el mercado no se ha vuelto loco, sino que hay razones importantes detrás de estos fuertes bandazos de las cotizaciones.

“No es nada extraordinario. Así es exactamente como terminan los mercados bajistas, así que no es tan raro al final de una tendencia que ha sido tan dura como ésta ver este tipo de trading emocional”, explica Jordan Kimmel, gestor de Magnet Investment Group. No hay que olvidar que las tendencias bajistas, en especial cuando están avanzadas, suelen ir acompañadas de un volumen de negocio pequeño, que permite que la acción de un reducido grupo de inversores provoque fuertes movimientos de los precios. Un artículo de Jeff Cox en CNBC.com identifica tres factores relevantes detrás de esta volatilidad extrema:

1. La velocidad de la información

La diferencia de este mercado bajista con los anteriores es que nunca ha habido tal cantidad de información casi instantánea a través de los medios digitales, ni siquiera durante el estallido de la burbuja de Internet, ni tampoco tanta facilidad para operar a través de la red, de los programas de trading y de las plataformas de acceso directo a los mercados. La tecnología exacerba este flujo de información o rumores y operaciones bursátiles, que alcanza una velocidad nunca vista.

Un ejemplo es lo ocurrido el miércoles. Muchos operadores achacan el hundimiento del Dow Jones en los últimos 10 minutos al rumor de que General Electric

 

 iba a dar un profit warning, que provenía de unas declaraciones fuera de contexto de su presidente, Jeff Immelt. El problema es que los traders deben decidir en un segundo si se trata de una noticia o un rumor, si es fiable, si puede tener impacto en el mercado… y operar en función de ello. Demasiadas cosas en demasiado poco tiempo, especialmente en un mercado que es pasto de la ansiedad desde que comenzó la crisis posterior al verano.

2. Los traders dominan el mercado

A esto hay que sumar que en este mercado prácticamente no existe lo que los brokers llaman el “inversor final”, ése que toma posiciones importantes y tendenciales, con visión de medio y largo plazo. Por el contrario, prácticamente los únicos que operan son los traders más cortoplacistas, que están siguiendo la vieja estrategia de comprar en las caídas y vender en las subidas. “La característica principal de estos rallies ha sido que la gente vende con la fortaleza. Y tengo que decir que la volatilidad que esta os viendo es emblemática de un mercado bajista”, según Quincy Krosby, estratega jefe de The Hartford.

Evidentemente, si nadie aguanta las posiciones y vende con la mínima ganancia, es imposible ver una subida sostenible, sino que tenemos recaídas igual de fuertes que las subidas previas. Estos movimientos suelen ser más grandes cuanto más avanzada está la tendencia y más cerca de su suelo, y suelen concentrarse en la última parte de la negociación, especialmente si los índices alcanzan niveles extremadamente bajos o altos.

3. Ventas forzadas

Esto se agrava más todavía si tenemos en cuenta que hay una plétora de fondos que están obligados a vender sus posiciones para conseguir liquidez. Se trata de las famosas “ventas forzadas” de los grandes inversores que usan el apalancamiento para invertir por mucho más dinero que el patrimonio del que disponen. Ante las pérdidas en sus carteras, los bancos que les prestaron el dinero les obligan a devolverlos, para lo cual deben liquidar sus posiciones a cualquier precio. En el caso de los fondos, aparte del apalancamiento están los reembolsos masivos de los partícipes que no pueden aguantar más pérdidas, y que deben atenderse también con liquidez a través de estas ventas.

Estas órdenes también suelen concentrarse en la parte final de la sesión, lo que aumenta el riesgo de desplomes en el último minuto. “Creo que, a estas alturas, todo el mundo que quería vender ya ha vendido y lo que falta -aunque sólo lo sabremos en el futuro- son las ventas forzadas por parte de los fondos de inversión y de los hedge funds“, opina Kimmel. “No creo que esta caída esté provocada por el miedo como la de hace algunas semanas. Ahora se han empezado a curar las heridas, pero hay mucha gente saliéndose de los fondos y eso provoca más caídas”.

Este entorno es muy difícil para el inversor particular, salvo que pueda estar todo el día pendiente de la pantalla y tenga la agilidad para cambiar sus posiciones constantemente. Los stops deben ser muy ceñidos, con el consiguiente riesgo de que salten constantemente, muchas veces en falso. Eso sí, aquellos que quieran empezar a construir su cartera tienen un entorno ideal por las bajas valoraciones y el pesimismo absoluto que reina en el mercado. Aunque no olviden que eso no es ninguna garantía contra mayores descensos.

 

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